Ahir, xerrada a Can Jonch sobre els abusos contra les dones comesos per l’església. Amb Fina Jonch, Anna Miñarro i Maria Forns. Quanta reparació ❤️🩹
@CanJonch@granollers@GRN_cultura
Proveu de fer una cosa molt innovadora: Tornar al que es feia fa 40 anys. Classes magistrals, disciplina i zero treballs per projectes. A veure què passa.
Se activa un aviso de emergencia por lluvias torrenciales y captan en vídeo a Nelson Augusto con 40 móviles en la mochila, apagando una a una las alertas en un tren de Cataluña.
Jamás entenderé por qué los dientes no están cubiertos por la seguridad social, más allá de las extracciones, es una de las cosas más caras, menos accesibles para cualquier bolsillo, que muchísima gente no puede pagar y que es fundamental en la salud y funcional en la vida diaria
Hi ha molta gent que es considera súper bona persona, i simplement són “enablers” de manual. A la feina, a les relacions i a la seva vida en general. Gent que mira cap a una altra banda. Gent que permet injustícies dia sí i dia també.
"Llevo nueve años sin beber. ¿Sabes por qué crees que la gente que no bebe esconde algo? Porque tú necesitas que la gente beba para sentirte cómodo con lo que bebes tú."
Curiosament, els que SEMPRE agafen les coses més cares són els que SEMPRE volen pagar a parts iguals.
Potser és menys “amic” el que es vol aprofitar de tu que el que no vol que s’aprofitin d’ell, no?
Chicos, me alegro un montón por ti, pero no voy a pagar 40€ por los vinos que no me he bebido. Pongo lo mío y me voy".
A los 10 minutos, otros 2 del grupo me escribieron por privado dando las gracias por atreverme a abrir el melón. Los dos llevaban años pagando de más y callándose.
Hay gente que ha confundido la generosidad con una redistribución obligatoria a favor del que más pide. Decir "no" al reparto a partes iguales cuando el consumo no lo es no es tacañería, es aritmética.
El respeto por tu dinero empieza por pagar exactamente lo que te has comido.
Nos juntamos 9 a cenar por el ascenso de un amigo. Yo pedí un primero y un agua. Al final llega la cuenta: 486€. Alguien dice la frase de siempre: "dividimos entre todos, 54 cada uno". Miro mi consumición: 14€. Contesté en una sola frase:
Chicos, me alegro un montón por ti, pero no voy a pagar 40€ por los vinos que no me he bebido. Pongo lo mío y me voy".
A los 10 minutos, otros 2 del grupo me escribieron por privado dando las gracias por atreverme a abrir el melón. Los dos llevaban años pagando de más y callándose.
Hay gente que ha confundido la generosidad con una redistribución obligatoria a favor del que más pide. Decir "no" al reparto a partes iguales cuando el consumo no lo es no es tacañería, es aritmética.
El respeto por tu dinero empieza por pagar exactamente lo que te has comido.
La verdad no entiendo cómo una persona ya en su etapa de vida adulta permite que una pareja sea un problema y una razón más de estrés. Suficientes problemas económicos, personales, familiares y laborales tiene uno como para estar diciéndole a otro adulto cómo debe tratarte.
💔 Esto es todo lo que me quedó de mi hija Kira cuando decidió quitarse la vida antes de ir al colegio aquel 19 de mayo de 2021: su mochila, aún con sus cosas dentro, y el móvil desde el que me envió su WhatsApp de despedida aquella mañana.
Desde entonces llevo más de cinco años luchando para que ningún otro niño o niña tenga que pasar por lo que pasó mi hija, para que sus mochilas no se llenen de tanto sufrimiento, miedo y desesperación que no puedan cargarlas más. Pero de nada ha servido porque no han parado de sumarse vidas rotas para siempre a la lista.
Y aquí estamos otra vez. En estas fechas, a punto de empezar el curso, nos bombardean con los mismos titulares de siempre. La Consejería de Educación de Andalucía anuncia a bombo y platillo que endurece las medidas contra el acoso escolar y que será el agresor el que tenga que cambiar de centro, pero sólo “si se acredita que hubo acoso escolar” y dependiendo de la situación del agresor. Mientras, el Ministerio de Educación publica su guía de protocolos que además de “voluntaria” deja fuera toda aquella violencia que no sea “acoso escolar o ciberacoso” (violencias ejercidas por adultos del centro, agresiones sexuales, o situaciones de odio y discriminación que exigen una actuación inmediata). Titulares perfectos para blanquear la imagen institucional, para dar la sensación de que por fin se está trabajando de verdad. Pero los que hemos sido víctimas, o madres y padres de víctimas, sabemos que es el mismo engaño de cada año.
Porque lo único que consiguen estas medidas es perpetuar la situación de siempre. Siguen reduciendo todo a “acoso escolar”, esa etiqueta que exige reiteración. Y al exigir reiteración estamos normalizando las violencias en las escuelas hasta que alguien, desde un despacho, decida que la víctima ya ha sufrido lo suficiente como para merecer que se le ponga nombre. Estamos permitiendo que la víctima aguante un pulso de violencias, que resista insultos, humillaciones, aislamiento, amenazas, golpes… el tiempo que haga falta para que el daño sea “reiterado” y se pueda abrir el expediente. Mientras tanto, el agresor sigue ahí. Mientras tanto, el centro puede suavizarlo, archivarlo o convertirlo en “conflicto entre iguales” por imagen, por presión o por comodidad.
No hay trabajo real. No hay ganas de solucionarlo. No se escucha a las víctimas. Es más fácil normalizar el concepto de acoso escolar y evitar hablar de violencias que obligan a actuar desde el primer momento. Es más fácil jugar con la tranquilidad de las familias cada septiembre, venderles seguridad con anuncios que suenan contundentes y que, en la práctica, siguen exigiendo que el niño o la niña se quiebre antes de que el sistema se digne a moverse. Eso si lo hacen, porque los juzgados están llenos de demandas que demuestran lo contrario.
Yo ya no tengo a mi hija. Solo me quedan su mochila y ese mensaje de despedida. Y cada vez que veo estos titulares siento la misma indignación, frustración y rabia, además de una certeza: mientras sigan exigiendo reiteración para actuar, seguirán dejando que las víctimas sufran, seguiremos incumpliendo las indicaciones de la UNESCO para actuar ante cualquier tipo de violencia (y no solo por acoso escolar) que pueda producirse en los centros escolares, vulnerando los derechos de los menores. Seguiremos destruyendo vidas y perdiendo a nuestros hijos.
¿CUÁNTAS VÍCTIMAS MÁS TIENEN QUE MORIR PARA QUE LO ENTIENDAN Y SE DEJE DE DAR ESPACIO AL MALTRATO? Ese debe ser el punto de partida, no cuando el daño ya está hecho y la mochila resulta demasiado pesada.
#stopbullyingforkira
#eldiariodekira
Ara mateix puc comptar amb mitja mà les relacions maques que tinc al voltant. El pitjor és que la resta acabaran casats i amb fills, i així és com el món està ple d’infants amb famílies disfuncionals
Dons res, demà ja està. Tornada al cole, dies més curts, panellets, el pont del 6 i el 8, la loteria, cavalcada de Reis, carnaval, la mona, revetlla i, au, un altre cop la calor. I anar marxant!
"Perfecto. A partir del lunes soy fumador de aire fresco. Me bajaré a la calle a mirar el móvil los mismos minutos exactos".
Empecé a bajar con el grupo de fumadores sin encender nada. A los tres días mi jefe me llamó la atención. Le contesté que el descanso es para los pulmones o para la mente, pero que la jornada se mide por horas, no por adicciones.
Ese día aprendí algo del entorno laboral: la cultura corporativa castiga el tiempo libre ganado con eficiencia, pero regala descansos al que los disfraza de hábito.
¿Ves justo que los fumadores dispongan de pausas extra durante la jornada, o los descansos deberían ser iguales para todos?
L'Esteve i la Plàcida cauen durant la festa major de Granollers.
Els gegants estaven fent el Ball de Giravoltes, el més emblemàtic de la ciutat https://t.co/53UXyxW5G9