Cada vez que Milei sube a un escenario nacional o internacional pasa algo curioso. No importa en qué parte del mundo sea, siempre, sin falta, me llegan mensajes preguntando lo mismo, dónde consigo los libros que mencionó? Está en digital? Por dónde empiezo?
Y eso no es casualidad. Milei no da discursos políticos en el sentido tradicional, da clases. Cada vez que expone en un escenario cita a Mises, a Hayek, a Rothbard, a Friedman, a Bastiat. Los menciona con naturalidad, como quien cita a un amigo, y hay gente del otro lado de la pantalla que anota esos nombres en el celular y sale a buscar de qué se trata. Eso es batalla cultural en el sentido más profundo de la palabra.
Lo que más llama la atención es la geografía de ese interés. No son solo argentinos los que preguntan. Me llegan mensajes de España, de Colombia, de México, de Brasil, de Italia, de Estados Unidos. Gente que encontró un discurso en YouTube con subtítulos, que lo vio completo, que quedó pensando, y que al día siguiente estaba buscando los libros. Personas que quizás nunca en su vida habían escuchado hablar de economía austriaca, de orden espontáneo, de anarcocapitalismo, y de repente quieren entender todo desde el principio.
Eso no sucede con cualquier político. La mayoría de los líderes mundiales dan discursos que se olvidan a las 48 horas. Milei da discursos que generan listas de lectura. Hay una diferencia enorme entre hablar para las cámaras y hablar para cambiar la manera en que la gente entiende el mundo. Lo primero lo hace cualquiera. Lo segundo lo hacen muy pocos.
La batalla cultural no se gana con decretos ni con cadenas nacionales. Se gana cuando una persona que nunca había cuestionado el rol del Estado termina leyendo a Rothbard un martes a la noche porque lo escuchó mencionarlo en algún discurso. Se gana de a uno, en silencio, sin que nadie lo vea venir. Y los mensajes que llegan preguntando por los libros son exactamente eso, la evidencia silenciosa de que algo está cambiando en la manera en que mucha gente piensa.
El interés en las ideas de la libertad no nació con Milei, pero él le dio una visibilidad global que antes no tenía. Tomó conceptos que durante décadas circularon solo en círculos académicos o entre minorías libertarias y los llevó a los principales escenarios del mundo, los explicó en términos simples, los defendió sin pedir disculpas. Y la gente respondió. No con aplausos solamente, sino con preguntas. Con ganas de entender. Con libros subrayados y conversaciones que se extienden mucho más allá del discurso original.
Eso es lo que distingue a un político de un constructor de ideas. Y cada mensaje que llega preguntando dónde conseguir un libro es una prueba más de que la batalla cultural, silenciosa y constante, se está dando en serio.
Es un buen momento para recordar que la campaña Anti-Argentina fue empezada por influencers y periodistas kirchneristas financiados por una empresa cercana al gobierno de Reino Unido.
Aunque se hagan los boludos.
✒️| "Algunos izquierdistas creen que el mundo comunista funcionaría bien si la «gente buena» estuviera a cargo de él. No se dan cuenta de que, por definición, la gente buena no quiere controlar la vida de los demás"
- Ludwig von Mises
“La historia es un gran laboratorio de pruebas, y los resultados son claros: cuanto más libre es el capitalismo, mejor vive la gente”.
- Rainer Zitelmann -