Creo firmemente en la evangelización por las paginas impresas. Donde nadie puede entrar un colportor dirigido por Dios Sí.
Porque más que vender un libro, es tenerle amor a las almas y compartir el evangelio a través de cada libro que ponemos en sus manos.
El final del amor humano no es realmente el fin del amor si este conduce al amor de Dios, ya que Dios vuelve a cargar el amor humano con la energía que nace del cielo y que nunca falla.