En México siempre hemos tenido políticos corruptos, lo que no habíamos tenido era un pueblo que abiertamente aplaudiera y defendiera la corrupción como hoy.
Sigamos disfrutando el Mundial, pero por nada del mundo olvidemos que:
• Enrique Inzunza lleva dos meses sin presentarse a trabajar.
• Ya vencieron los 60 días para que EE.UU. presente las pruebas contra Rubén Rocha Moya.
• Morena aumentó la deuda pública en 10 billones de pesos en apenas ocho años.
• El T-MEC no fue renovado.
Y, sobre todo, no olvidemos quién nos trajo hasta aquí.
La 4T es la peor desgracia que le ha pasado a México.
Gracias por su atención.
Mientras el país celebra, una noticia pasó prácticamente inadvertida.
El 30 de junio fueron cesadas las 43 personas trabajadoras sociales del Instituto Federal de Defensoría Pública.
No eran personal administrativo. Eran profesionales que realizaban investigaciones socioeconómicas, elaboraban dictámenes en trabajo social e identificaban las condiciones de vulnerabilidad de quienes acuden al Estado porque no pueden pagar una defensa o una asesoría jurídica.
Su trabajo permitía que mujeres víctimas de violencia, niñas, niños y adolescentes, personas mayores, indígenas, migrantes, personas con discapacidad y víctimas de violaciones a derechos humanos recibieran una atención integral y una defensa acorde con su realidad.
Cuando desaparece este personal especializado, no sólo se pierden empleos; también se debilita la posibilidad de impartir una justicia profesional, independiente y de calidad para quienes más la necesitan.
Resulta especialmente preocupante que, después de que la reforma judicial prometió reiteradamente respetar los derechos laborales, continúen presentándose ceses que dejan a personas servidoras públicas sin empleo y, en algunos casos, incluso sin seguridad social para continuar tratamientos médicos indispensables.
Defender los derechos laborales también es defender el Estado de derecho. Y proteger a quienes hacen posible el acceso a la justicia es proteger, sobre todo, a quienes menos tienen.
La justicia también se debilita cuando se despide a quienes la hacen posible.
México es muy amable con otros países, pero si escuchan con atención nuestro himno, se trata de que si te metes con nosotros, te partimos tu madre. Porque aquí somos el amigo de todos, pero el pendejo de nadie. 😌