Mi acto de amor más grande siempre va a ser presentarle a mi familia, definitivamente no hay algo más valioso en mi vida que ellos y nunca voy a querer llevarles a cualquiera.
Ojalá nunca dejes de quererme.
Ojalá nunca nos importe lo que digan los demás, ya que no nos entienden.
Ojalá nunca pierdas tus rarezas, tus defectos, tus sueños.
Ojalá nunca olvides cada canción que nos dedicamos.
Que ahí estaré yo... para sonreírlo todo contigo.
Si supieran cuanto tiempo, esfuerzo, miedo, ansiedad y lágrimas cuesta volver a reconstruirse; entenderían porque hay que tener cuidado al elegir quien entra a nuestras vidas y quien no, a veces hay personas que no les importa rompernos y dejarnos vacíos.