Si bien hoy en día cada vez hay más cafres tras el volante, (y no porque sean habilidosos y temerarios, más bien porque nadie les enseñó como se debía agarrar un vehículo), también es cierto que abundan muchos delicaditos que aprovechan la menor oportunidad para tocar el pito...
Tan curioso es el idioma español que no sabe igual que te digan: "con este huapanguito nos vamos..." que "vámonos con este huapanguito..."
Una sabe a despedida y con el otro se te viene una sed de esas peligrosas que les llaman.
Los baños portátiles son una especie de ruleta de la m-suerte... nunca sabes cuándo te va a tocar uno con la tapa abierta y con mucha participación ciudadana...
Y eso que ya les echan unos químicos bien potentes que inhiben un buen rato las fragancias intestinales.
Supongamos que me invitan a una comida real en El Palacio de Buckingham en Londres... ¿Alguien sabe (de acuerdo con el protocolo real) de qué lado debo colocar el celular y si es con la pantalla hacia arriba o hacia abajo?
La ventaja de cumplir años el 14 de febrero es que puedo decidirme a no preocuparme por buscar el regalo ideal...
El pretexto es que ese día, a mí me toca recibir los regalos.
Vengo a tirar un tremendo facto nocturno que no pretendo discutir mucho:
¡¡Las quesadillas no necesariamente llevan queso y no por eso dejan de ser quesadillas!!
He dicho.
Amigo automovilista, en estos días en que la lluvia se hace presente en nuestro bello municipio, te invito a que no seas un IMBECIL y concedas prioridad al tránsito peatonal, así como de ciclistas y motociclistas.
¡¡Dentro de tu auto tu no te estás mojando!!