El que puede estar un fin de semana en su casa tranquilo sin hacer demasiado ya ha ganado. El que puede quedarse durmiendo, leyendo, escuchando música o mirando alguna serie sin aburrirse ni sentirse vacío, sin salir corriendo a buscar estímulos, es el que lo ha entendido todo.
te levantas un domingo, hacen 14 grados, te pones un buzo largo medio gastado, pones la pava y te haces unos mates bien amargos. la felicidad está ahí, en el otoño, no busquen más
Fiel creyente de que uno de los momentos en los que uno se siente más amado en la vida adulta es cuando la otra persona hace cosas para facilitarte la vida día a día. “Yo te ayudo”, “yo me encargo”, “te colaboro”, “ocúpate de esto y yo me ocupo de lo demás”