Día 1 hasta que arreglen Miguel Hidalgo.
Ya estoy hasta la madre de regresar de trabajar y tener que manejar como si estuviera jugando Mario Kart, esquivando baches en calles donde aparte casi no se ve una chingada. Vivo aquí, me toca usar estas calles todos los días y mi enojo sale literalmente de ahí, no de mi posición política. Miguel Hidalgo la gobierna el PAN; si nos ponemos a hablar de cómo está toda la CDMX ya entramos al gobierno de Morena y mejor ni hablamos porque no acabamos nunca, del país ya ni se diga porque de verdad es una mentada de madre. Mi punto es el mismo con cualquiera: hagan bien su chamba.
Entonces empecemos por Miguel Hidalgo y por lo que sí se puede comprobar. En julio la alcaldía reconocía 1,120 baches reportados por ciudadanos y anunció para 2026 una meta de 1,750 reparaciones, 50 calles por repavimentar y otros 70 tramos por intervenir. A finales de agosto dijeron que ya habían reparado más de 1,300, pero todavía tenían 415 folios registrados en CESAC.
El problema es que 415 folios no son 415 baches totales, son 415 reportes. Todo lo que nadie haya reportado queda fuera de esa cifra, así que quiero saber cuál es el diagnóstico real de las calles, cuántos faltan, dónde están y cuánto van a tardar. Después nos metemos con la iluminación porque ahí también hay muchísimo que revisar.
@mauriciotabe@AlcaldiaMHmx@OlaMHmx@MHcesac@davidrola07
Las respuestas a este mensaje de @LillyTellez comprueban lo mismito que ella afirma.
En ningún momento ella menciona Gaza o Israel y, aun así, los mensajes de odio e insultos son al por mayor.
El antisemitismo creciente en México no tiene que ver con Gaza, tiene que ver con un virus latente que vive en las sociedades y que hoy (¿con el beneplácito de Morena?) saca la cabeza y empieza a morder.
Yossi Landau, uno de los rescatistas que entraron en los kibutzim tras la masacre, explica la tragedia ante sus ojos.
Mientras todavía haya quienes niegan lo ocurrido, debemos seguir recordando y mostrando la barbarie de Hamás.
Todavía hay rehenes israelíes en Gaza.
Ni olvido ni perdón.
Propagandizing Pain: Greta Thunberg has the audacity to claim she was “kidnapped” by Israel—after being peacefully intercepted, handed sandwiches and water by the IDF, and brought safely to Ashdod for deportation.
Let’s be clear: Greta is not a victim. She is not a hostage. She is not being tortured in a Hamas tunnel.
There are still 55 Israeli hostages held in Gaza, day 612 of brutal captivity—ripped from their homes on October 7, some raped, some burned, some paraded through the streets. Greta and her crew, meanwhile, will reportedly be shown the October 7 massacre videos so they can understand what real atrocities look like.
This “selfie yacht” wasn’t a humanitarian mission. It was a propaganda stunt. And it mocks the very meaning of the word “hostage” while 55 families continue to suffer every single day.
Greta Thunberg is sailing to Gaza.
If it weren’t so dangerously naive, it would almost be funny. She’s literally steering herself into the hands of Hamas — the terror group that murders its own people.
How brainwashed do you have to be to think Hamas wouldn’t harm you, too?
I encourage the Israeli authorities to allow her free passage to see who the “freedom fighters” she supports really are, and what Gazans actually have to say about them.
Yehezkel Harshtik, sobreviviente del Holocausto, emigró a Israel desde Rumania tras sobrevivir a los campos de trabajo y exterminio. Actualmente reside en Jerusalén.
“Cuando vivía en los campos, mi mayor sueño era que los soldados me apoyaran y nos protegieran.”
En el video: combatientes de la unidad encubierta del MGB rodean a Yehezkel mientras él lleva tefilín y un talit. La escena está acompañada por la frase “Nunca más”.
Crédito del video: unidad MGB, grabado hace dos años.