Cuando faltas a la oficina y nadie cree tu historia:
“No fui a trabajar porque un gato me cayó en la cabeza y luego un perro con zapatos intentó hacerme justicia”.
Con mis amigos tenemos esa costumbre de decirnos te amo o te extraño con tanta normalidad, creo que no hay nada más sano que relaciones así y de tener los mismos desde hace tantos años y que nada cambie