De @DanielSamperO
En el primer mes de la batalla de cultural de Abelardo vamos así:
-Mi niña se disfrazó de campesina...
-No diga niña: la palabra "niño" la incluye.
-Entonces "Mi niño se disfrazó de campesina".
-Se dice "empresario del campo".
-Mi niño se disfrazó de empresario del campo.
Al parecer las pruebas PISA muestran que en Colombia se ha reducido la comprensión lectora y la capacidad analítica.
Gobierno: Armas para todos !!!! 🎉🎉🎉🎉🥳🥳🎉🥳🥳
😒
Un niño hijo de un policía en Bogotá, llevó la pistola al colegio en Kennedy y le disparó a una adolescente que está hospitalizada. Dicen que el niño sufría de matoneo.
¿Siguen pensando que armar civiles es una buena idea? Le pregunto a los votantes de la ultraderecha.
Esto no solo es responsabilidad de un colegio, ni de un padre, es responsabilidad de toda una sociedad.
A Sara Millerey la mataron el odio y la indiferencia.
Como psicóloga, como persona, levanto la voz: la identidad no debería costar la vida;
La empatía no puede ser opcional, El dolor de Sara debe ser un llamado a la conciencia colectiva.
Que su memoria nos impulse a ser mejor🤍
Hay un relato de una madre en el informe de la Comisión de la Verdad que a mí me taladra el cerebro, me hace llorar siempre. Ayer fui a buscarlo, se llama “Cajita de Huesos,” página 209.
A esa mamá le mataron a dos hijos: Reinaldo y Florentino. El primero, los paramilitares, el segundo, el Ejército.
Ella cuenta que los restos de su hijo, Florentino, los encontraron en una bolsa roja. Luego, dice:
“Había 30 cajoncitos cuando sacaron el de mi hijo. Todos esos huesitos los traen envueltos como en papel mantequilla. Yo les había dado una forma con la cual podían identificarlo.
A él le faltaba una falange y su dentadura era toda platino por dentro. Yo no me podía conformar con eso. A lo que la antropóloga abrió el cajón lo primero que vi fue la calaverita. Él era de cabecita pequeñita. La calaverita de él voy y la agarró, y la antropóloga dice «Doña Socorro, póngase guantes!». «Yo no me voy a poner guantes. Mi hijo lo cargué nueve meses en mi vientre, lo vi caminar, lo vi decirme mamá. Ahora no tengo por qué ponerme guantes, Dios mío».
En ese momento sentía que la tierra me comía. También le hice una oración a Florentino que ya no soy capaz de decirla. No me acuerdo qué fue lo que dije. Ya pa lo último pues le eché la bendición a los huesitos y lo llevamos al cementerio.”
En la guerra nadie gana. Todo es odio, todo es podredumbre. Ese odio se traslada y se ancla en personas, discursos y acciones. No en vano se dice que una maldición de la guerra es que deshumaniza al otro.
Entonces, pasó que en el Congreso uno sin piedad tomó una bolsa, y echó en ella los símbolos con los que mamás como la que en el informe cuentan su historia, honran a sus hijos, les recuerdan y buscan justicia. Qué manera de revictimizar.
La palabra miserableza no es suficiente: lo de ese congresista fue sevicia.
Necesito un favor muy importante y urgente
Contexto:
Tengo una amiga que trabaja en una isla del C.C Viva Barranquilla, ella es muy cordial, amable, tranquila, no le gustan los problemas ni se da mala vida por nada (por eso soy yo quien dice esto y no ella)...