Me ha salido un video de cosas prácticas de muy listos que sólo hacen en Japón. La primera era la mesa "kotatsu". Sin menospreciar la inteligencia japonesa, eso en España se llama mesa camilla con brasero y enaguas, tampoco lleva tanta ingeniería.
Yes, period huts are back. Because girls just aren’t embarrassed and awkward enough about menstruation.
But what happens when the trans-identified boy feels excluded from the period hut? What if he feels less of a girl? Perhaps it would be easier just to tell girls to stay home.
NO VA A HABER CAMPAMENTO DE ESTA GENTE. Lo dije y es cierto.
1. Inhabilitación para esas actividades durante tres años
2. Multa de 9.000€
3. Rechazo de la solicitud de la “nueva” asociación por considerarla instrumental, además de que Sarrea tiene contrato de alquiler que prohíbe el subarrendamiento
4. Personación de la Diputación de Álava como acusación en el juicio
5. Intención de arriendo del local de Bernedo por parte de la Diputación de Álava para llevar a cabo campamentos y actividades controladas por ella
LAS MADRES Y LAS FEMINISTAS LO HEMOS CONSEGUIDO!!!!
@FemaleInTheWild It’s like… No one “suddenly” finds themselves in the full federal court OF APPEAL.
Anyone who doubles down on men claiming to be women showcases their ignorance very, very quickly. They don’t realize how closely we have studied everything.
“Suddenly”
The case has been in court for 4.5 years.
Women’s spaces are on the basis of sex. Currently, a man who claims to be a woman on the basis of “gender identity” is able to override a woman only space on the basis of sex… I mean… 🤷♀️
Don’t gaslight me.
Número redondo. Llegamos a los 🚨6⃣0⃣🚨 días de retraso en el abono de la pensión de mi hija Alicia.
Pensión impuesta como condena a la @saludand por negligencia médica en su nacimiento que le causó daños gravísimos.
@antoniosanz, pido #JusticiaParaAlicia
@RoenDavis@di_nitterwitter@angijones How it is homophobic to tell an underaged "butchish" lesbian girl that she is perfectly normal and "go on and be happy" rather than telling her she is a heterosexual trans-boy who needs long-life hormonal treatments to become "himself" otherwise she will end up suicidal?
If you're a man who thinks genital inspections would be the only way to stop you going in the women's toilets, because otherwise you're just going to sneak in, you are exactly the kind of man who needs to be kept out.
B. Bunny seleccionado a mujeres como ganado con su música de fondo y me acuerdo del momento en el que me senté a pensar de qué manera me iba a gestionar que uno de mis artistas top a cuya obra no voy a renunciar es Joaquín Sabina. Y creí que lo tenía difícil yo🙄
Bueno, par favar, cargar con una niña cuando ya tienes elegidos los nombres para dos varoncitos y hasta les has creado cuentas de correo..., qué vas a hacer? Pues demandar a la clínica que te la vendió, claro.
Pobre cría, qué será de ella...
https://t.co/eXT5ADfdHP
El único talento de Bad Bunny es el de haber convencido a la industria para que gaste millonadas en darle publicidad sabiendo aprovecharse de la incultura generalizada. Y esto es, precisamente, lo que le convierte en un producto del sistema y no algo contrario a él.
Me acabo de enterar que hay entradas de 500€ para ver a Bud Bunny 🤦🏻...A mí casi me da algo porque el vástago se gastó $300 (180€) en una entrada para AC/DC, cuya calidad vs el Bunny no hace falta que explique y sabiendo que era su última gira pa siempre.
This is deeply troubling.
I hope New York will step away from this move!
I wrote about the push to eliminate the word “mother” and mother-related terminology in law and policies; how it is linked to the devaluation of motherhood and women overall.
I will be presenting this report on “violence against mothers” to the UN Human Rights Council in a few weeks.
@feminicidio@__marjane__ Dice que vio en ese momento cómo él la veìa como "una ridícula" y alguien que tomaba "demasiadas" decisiones por sí misma. Imagínate amar y respetar alguien convencida de que es recíproco y darte cuenta en unos segundos que no sólo no les así sino que tu vida no importa
@juezredd@IagoNort Lo siento muchísimo. Supongo que hablarle a tu hija del fanatismo religioso y cómo se mete en la vida normal aunque tú no creas puede ayudar?
Marjane Satrapi era una mujer extraordinara.
Extraordinariamente inteligente, divertida y lúcida, una de esas personas capaces de contar una tragedia sin convertirse en una plasta solemne y de reírse del fanatismo sin quitarle ni un gramo de gravedad. Persepolis sigue siendo una obra magnífica porque explica mejor que muchos ensayos cómo una teocracia consigue meterse hasta la cocina de la vida cotidiana y convertir la existencia de millones de personas en una interminable sucesión de prohibiciones, miedos de todo tipo y humillaciones.
Por supuesto, una mujer iraní que había vivido aquello en primera persona acabó siendo acusada de islamófoba por una legión de majaderos occidentales que jamás habían pasado un minuto bajo una teocracia, pero que se sentían perfectamente cualificados para explicarle a ella qué debía pensar sobre los fanáticos que le habían robado el país y la vida.
Hay formas de vanidad moral difíciles de superar.
La acusaron de islamofobia. A ella.
La palabreja ha resultado comodísima. En cuanto alguien menciona el islamismo, la policía religiosa, el velo, la persecución de la homosexualidad o cualquier otra porquería teocrática, los fanáticos siniestros desaparecen y toda la atención se concentra en el insolente que se ha atrevido a describirlos. El debate deja de tratar sobre lo que ocurre y pasa a tratar sobre quién se ha atrevido a contarlo.
Mientras Satrapi describía con claridad todo eso, una parte de la izquierda occidental realizaba el prodigio intelectual de pasar de mofarse de los curas a encontrar fascinantes a los ayatolás, que llegaron rodeados de suficientes estudios poscoloniales y suficiente distancia geográfica.
El resultado ha sido contemplar a supuestos progresistas defendiendo con entusiasmo algunas de las mismas ideas de las que huyeron miles de iraníes como Marjane.
Para ella fue una broma macabra ver a europeos libres, cómodamente instalados en democracias liberales, dedicando su tiempo a blanquear los mismos horrores contra los que ella había escrito y dibujado durante toda su vida.
Nos queda Persepolis, que sigue siendo infinitamente más inteligente, más honesta y más útil para entender el fanatismo religioso que toneladas de artículos, manifiestos y tesis producidos por gente que jamás ha tenido que soportarlo.
Te voy a echar de menos.
La tumba del feminismo lleva ya muchos clavos, pero las opiniones y los análisis de La Casita están siendo la resaca en el tanatorio.
Señoras que llevan años levantando el dedito porque les pongan la Coca Cola a ellas y la cerveza a ellos porque era un micromachismo pero ahora hablan de cabalgar contradicciones. Señoras con las tetas de goma o los labios pinchados denunciando la sexualización del evento y de la mujer en las canciones de Bad Bunny.
Y en el centro, uno de los grandes pecados del feminismo: la autoindulgencia con una misma y la ausencia total de caridad con el otro. Algo que se parece mucho al narcisismo.