La gente de River, siempre a la altura. Explotó las dos tribunas, acompañó hasta el final y se bancó el maltrato y la desorganización policial en el ingreso. El equipo volvió a quedar en deuda con el hincha que está en todas.
Toca sacarse el sombrero con las obras de arte que hacen los nenazos de TikTok. Este edit me destruyó por completo.
Gracias eternas, Marcelo Daniel Gallardo.