¡¡LO NUNCA ANTES VISTO!! Una locura absoluta lo que pasó en la final de la Copa Africana de Naciones. El árbitro central pitó penal a favor de Marruecos al minuto 90+8 por una falta sobre Brahim Díaz. Ningún integrante de Senegal quedó conforme con la decisión (venían de sufrir un gol anulado al minuto 90+2 y consideran que el contacto sobre Brahim no era para que se señalara pena máxima). Entonces, el entrenador Pape Thiaw, que estaba furioso, les pidió a sus jugadores que se marcharan de la cancha. La mayoría le hizo caso. Después de varios minutos de reclamos, y en un momento de caos total, Sadio Mané, el capitán y máxima leyenda del país, les pidió a sus compañeros que volvieran a la cancha. Regresaron. Mendy se puso en el arco. Brahim Díaz cobró a lo Panenka. Y Mendy le tapó el disparo. ¿Cómo celebró? Señalando al cielo como diciendo que llegó la JUSTICIA DIVINA. ¡Ah! Y en el inicio del tiempo extra, Senegal se puso en ventaja con un golazo de Gueye. Ni en las películas se ven cosas así. HISTORIA PURA.