200 CORREOS ME TOO COLOMBIA: Gracias a la valentía de las mujeres que han alzado la voz a través de nuestro canal oficial. Cada uno de sus testimonios está siendo procesado con el rigor, el respeto y la confidencialidad que la verdad merece.
Corte de informe #YoTeCreoColega: Con fecha del 27 de marzo de 2026 (9:00 a.m.), hemos recibido y sistematizado 200 correos electrónicos.
En #YoTeCreoColega ya no hay espacio para el off the record cuando se trata de abuso. El silencio ya no es el precio para ejercer nuestra profesión. Seguimos recibiendo sus denuncias.
#YoTeCreoColega #MeTooColombia
“De parte de mi abuela y de parte mía, como muestra de nuestro perdón sincero, queremos brindarle un abrazo”, dijo Yésica Giraldo. Y, junto con su abuela Rosalba Angélica, abrazaron al compareciente Andrés Rosero, quien fue seleccionado como m��ximo responsables y ha reconocido responsabilidad en la Sala de Reconocimiento de Verdad.
Exponer a las familias de quienes están vinculados a una investigación por acoso o abuso sexual ni es un aporte periodístico ni una “contribución” al debate. Es una canallada y otra forma de violencia. Hay expresiones que perpetúan el acoso. #NoEsHoraDeCallar
🔴La bancada de congresistas mujeres del Pacto Histórico ha solicitado el retiro de Hollman Morris como gerente de RTVC. Se trata de una “medida de transparencia” y para garantizar espacios de trabajo libres de violencias basadas en género https://t.co/af1PTFvhl5
#EnDesarrollo Las mujeres que hacen parte de la bancada del Pacto Histórico en la Cámara de Representantes pidieron que el gerente de RTVC, Hollman Morris, sea apartado del cargo mientras avanzan las investigaciones por presunto acoso sexual que existen en su contra. #VocesySonidos
ME TOO COLOMBIA: hoy a las 6 de la tarde hablaremos de las denuncias sobre acoso sexual en los medios de comunicación.
Conéctense al YouTube de Brava News.
Una charla con víctimas, abogadas y expertas. @AnaBejaranoRG@JuanitaGomezL@marisanzdesa@AndreaDavilacla
Solidaridad con todas las víctimas de acoso sexual 👊🏽 Ya somos 102 columnistas, periodistas y escritoras las que suscribimos un comunicado contra las acciones que Hollman Morris, gerente de RTVC, ha adelantado para silenciar a las mujeres que lo denuncian.
#NoAlPactoDeSilencio
Siento muchas emociones y ganas de llorar, me satisface y a la vez me conmueve un montón el hecho de que haya colegas que se atrevieron a denunciar y las escucharon. Pienso en mí y en tantas a las que nos tocó callar. Gracias 🙌
Ya no más vacas sagradas, ya no más mujeres acosadas en los medios, NUNCA MÁS 🥹🥹
Hola, @OrregoRicardo
Celebro tu salida del canal porque si así me escribías por privado sin conocerme en 2020, no quiero imaginar lo que pudieron haber recibido mis colegas que trabajaron contigo.
Espero estés aprendiendo la lección.
Muchos me preguntan qué tengo que decir sobre el #MeToo colombiano y el caso de @CaracolTV. Ya me había pronunciado el viernes, pero les comparto mi editorial de hoy en #MañanasBLU10am. 👇🏼
Y pensar que en este momento debe haber un montón de hombres diciendo “eso parece mentira”, “quieren hacer show”, “y ese presentador tan buena gente que se veía”, “ahora todo es acoso”, “ya no se les puede ni saludar”, “por qué hasta ahora habla”, “si no dicen los nombres es difícil creerles”…
Así, sin más, siguen normalizando la violencia de género y explicándonos cómo debemos actuar 🤦♀️🤦♀️
El Helicoide de Caracas es un resumen construido de la historia de Venezuela.
Un centro comercial nacido para un futuro motorizado y voraz, que se recorrería en coche —sin bajarse de él— pero acabó convertido en prisión.
Os cuento su historia en #LaBrasaTorrijos 🧵⤵️
Por último, después de relacionar las novelas, libros de relatos y de poesía que más he disfrutado en 2025, abro hilo para indicar los 5 de otras categorías. Crónicas, memorias, ensayo, colecciones de artículos y toda clase de rarezas.
Como muchas personas, mi corazón está a la izquierda. Siempre he votado por alguna variación de ella. Mi forma de entender el mundo tiene raíces profundas tanto en el marxismo como en sus críticas desde la misma izquierda, de Camus a Orwell. Pero descubro que lo que me separa de la izquierda oficial —o al menos de su versión tuitera— es precisamente el corazón.
Porque soy de izquierda, mi primer impulso ante la caída de Maduro es una alegría visceral. No por quien la provocó —Trump no despierta en mí ninguna simpatía— sino por los millones de venezolanos que llevan años huyendo de una parodia grotesca del socialismo. Por las madres que no han visto crecer a sus hijos. Por los profesionales manejando Uber en Santiago. Por los que murieron cruzando el Darién.
La izquierda que conozco en Twitter piensa al revés: primero el antiimperialismo, después la soberanía, luego la no injerencia, y al final —si queda espacio— los venezolanos. Como si el principio de no intervención pesara más que los cuerpos torturados en El Helicoide. Como si los derechos humanos del tirano importaran más que los de sus víctimas.
Este reflejo automático se repite en cada crisis. En Cuba, la corrupción dinástica de los Castro siempre pesa menos que el embargo. Cuando las iraníes se quitan el velo y enfrentan a los mulás, la izquierda busca primero denunciar a la CIA. Cuando quemaron el metro en Santiago, había que entender la rabia antes que lamentar a la cajera que no pudo llegar a su trabajo. No importa que los mulás ejecuten homosexuales, que los muyahidines lapiden mujeres, que los Castro encarcelen poetas: si están contra Estados Unidos, merecen comprensión.
Entiendo el razonamiento. Conozco la historia de las intervenciones, los golpes de Estado, la Escuela de las Américas. Sé que Estados Unidos no regala nada y que Trump es un personaje siniestro. Pero lo que no puedo entender es la ausencia de emoción humana elemental. Esa frialdad doctrinaria que no se conmueve ante los videos de venezolanos llorando de alegría en las calles de Caracas. Que no siente nada ante las iraníes cortándose el pelo en señal de rebelión. Que siempre tiene un "pero" listo antes que un abrazo.
Preferiría, por supuesto, que los venezolanos hubieran derrocado solos a su tirano. Pero sé —porque la historia lo enseña— que pocas dictaduras caen sin alguna forma de presión internacional. La chilena no lo hizo. La argentina tampoco. La española menos. Y de todas las salidas posibles después del fraude brutal de julio, esta es de las menos sangrientas.
Hoy los venezolanos celebran. Las calles de Caracas se llenan de una esperanza que creíamos muerta. Y yo, que sigo siendo de izquierda precisamente porque creo en la dignidad humana antes que en las abstracciones geopolíticas, celebro con ellos.
Mañana habrá tiempo para analizar, criticar, contextualizar. Hoy, solo hoy, déjenme sentir esta alegría sin pedir permiso al manual del buen antiimperialista. Déjenme poner el corazón donde siempre debió estar la izquierda: del lado de la gente, no de los mapas.
Terminada la rueda de prensa de la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez (que ya está en Caracas), quedan varias conclusiones:
1. El alto mando del oficialismo está íntegro. Diosdado Cabello, Vladimir Padrino, Jorge Rodríguez, todas las cabezas del último gabinete de ministros están indemnes.
2. El mensaje de Delcy Rodríguez fue muy vago y gaseoso. Hablaba de la necesidad de luchar contra el imperialismo, de activar el decreto de emergencia y conmoción, de soberanía y de negociar con Estados Unidos, pero respetando la constitución bolivariana, lo que da la idea de que en la alta cúpula oficialista no tienen mayor idea de qué paso seguir.
3. Lo que sí queda claro es que Delcy Rodríguez no aceptó el encargo de la presidencia y se mantiene como vicepresidenta encargada. Llamaron a la liberación de Nicolás Maduro como condición para negociar.
4. Que Trump haya elegido a Delcy Rodríguez y no a María Corina Machado para dialogar los primeros pasos de la transición política sí habla de que Trump, Rubio y Hegseth temen un escenario de conflicto civil que implique la presencia militar permanente en Venezuela, por lo que prefieren negociar directamente con el oficialismo, para evitar que la situación se desbande antes de que pueda haber algún tipo de respuesta militar directa.
Sigo pensando que en Caracas no tienen idea de qué hacer en este caso ni cómo responder a este ataque, menos cuando no saben si con este primer comunicado haya una nueva respuesta armada por parte de Trump, o si abrirse a un proceso de negociación y transición. El problema son los pecados que cargan sobre sus espaldas figuras como Diosdado Cabello, Vladimir Padrino y la cúpula nacional y regional de la FANB.