En Corea del Sur se volvió popular una curiosa forma de vender bananas: cada una viene en un punto diferente de maduración. 🍌🇰🇷
La idea es sencilla: algunas están listas para comer de inmediato, otras madurarán al día siguiente y las más verdes podrán conservarse durante varios días.
De esta manera, el consumidor no tiene que comerse todo el racimo antes de que se eche a perder. Una estrategia práctica que busca aprovechar mejor la fruta y reducir el desperdicio de alimentos.