Anécdota de Fabio Capello en el Festival dello Sport:
"En 1973 jugué una final de la Copa de Europa con la Juventus y perdimos contra el Ajax. No tengo quejas, fueron más fuertes que nosotros, pero después del partido vi a Cruyff llevar el trofeo al autobús del equipo y simplemente lo tiró allí, como diciendo 'ya hemos ganado tres, no es para tanto'...".
"Su actitud no me gustó, y años depués me disgustó aún más cuando, justo antes de la final entre Milan y Barcelona en Atenas, lo vi tirarse en el césped con el balón detrás de la cabeza, como si nos estuviera despreciando como rivales. Entré al vestuario y se lo dije a los chicos. Al final los goleamos 4-0 e hicimos una actuación perfecta".