Nunca hiciste especiales ni mi cumpleaños, ni diciembre, ni el 14 de febrero.
Es más, nunca hiciste que me sintiera especial en tu vida.
Hoy me pregunto de qué me enamoré.
Me encanta la figura masculina que siempre te demuestra que está ahí, de esos que te agarran la mano, que te toman por la cintura, los que nunca se te separan en lugares públicos porque aman tenerte cerquita.