¿De verdad no les causa repulsión que un pato ha tenido mas minutos en una mañanera que los colectivos de búsqueda?
¿No les causa asco que dedicaron minutos de mañanera para explicar qué come un pato y no le han dado ni un minuto de mañanera a las líderes de las madres buscadoras?
Lo que más me encabrona, es que los paleros del régimen saben que esto es patético y se lo callan.
Generalmente es hasta esta hora cuando puedo ver las noticias y enterarme de lo que la presidenta dice en su espectáculo matutino.
Esta mujer asume que quienes señalamos la alarmante protección al narcotráfico y la destrucción del país deseamos que a México le vaya mal.
Presidenta, mi problema no es con México; amo a mi país y por eso lo defiendo. Mi problema es que no soporto verlo secuestrado por la corrupción, coludido con el crimen organizado y gobernado por la ignorancia de quienes asfixiaron nuestro crecimiento. México no está bien. Hoy la sociedad vive anestesiada por una felicidad efímera, y aunque es hermoso disfrutar de estos momentos de alegría colectiva, la realidad es implacable.
El Mundial lamentablemente llegará a su fin, los estadios se vaciarán y las luces de la fiesta se apagarán. Pero al día siguiente, cuando el país despierte y la resaca de la celebración se disipe, México se enfrentará de golpe a la misma cruda realidad: un amanecer bajo el mando de Morena.
Qué terrible ironía para México: tener a la primera mujer presidenta de México y ver cómo desde el poder se persigue a una mujer gobernadora, mientras se protege a hombres señalados por sus v��nculos con el crimen organizado.
A Maru Campos la atacan por enfrentar a los criminales; a Rubén Rocha Moya lo rodean de silencio, impunidad y protección.
Así actúa un gobierno que le da la espalda a las mujeres valientes.
Es mentira que llegaron todas, en México no es tiempo de mujeres… si las que enfrentan al crimen le estorban al poder.