Si los hijos valoraran cuánto han hecho sus padres por ellos, quizá dejarían las fiestas un tiempo y se quedarían en casa. Ojalá esas saliditas con amigos, no les cobre factura de la peor manera. Ojalá.
Voy a brindar por un 2019 que nos traiga todas las posibilidades para ser muy felices y sepamos aprovecharlas. Sí, estoy hablando del amor, la salud y la abundancia. Sí, nos incluye a todos.
Leído por ahí:
Siento compasión por todas las mujeres que afirman que NO existen hombres buenos..
Que tristeza para todas aquellas mujeres que jamás han tenido un padre paciente, un abuelo cariñoso, un hermano protector, un primo divertido, un amigo gentil o un novio amoroso.
Despacio. Un paso hoy, otro mañana, una meta hoy, otra cuando hayas cumplido la anterior. Con fe, paciencia y constancia, respirando profundo y cambiás tu mundo.
Y confío en mí.
Y me creo.
Hablen, siempre hablen, las cosas se arreglan hablando y no dejándose de hablar. Díganse de todo, hasta lo que les molesta de cada uno, pero no se dejen de hablar nunca.