El nivel de paz mental que te da llegar a un viernes, esquivar cualquier plan que implique socializar, pedir comida rica y maratonear una serie en pijama, no lo cambio por nada.
Ya no pueden manipularnos con el miedo a quedarnos solteras. Porque la vergüenza no es estar sola, la verdadera vergüenza es estar mal acompañada. No lo olviden.
espero que después de este calor asqueroso caiga una helada que no deje absolutamente nada qué mierda me importa el mundo se pueden ir todos a la concha de la lora