Y después de haberlo ganado absolutamente todo con el Liverpool y convertirse en una leyenda eterna del fútbol, Mohamed Salah por fin logró cumplir el único sueño que le faltaba: guiar a su Selección de Egipto a la mejor participación mundialista de toda su historia.
Por eso, tras sellar el boleto a los octavos de final en la presente Copa del Mundo, el eterno capitán egipcio no pudo contenerse. Se alejó de las celebraciones, se tocó el escudo con muchísimo orgullo y simplemente se soltó a llorar.
No, no ganó ningún título. No, no consiguió ningún premio. Pero hoy hizo feliz a toda la gente de su país. Y eso no tiene comparación alguna.
Nadie confiaba en ellos. Nadie pensaba que lo conseguirían. Pero Mo nunca dejó de creer y, ahora, tiene a su nación entre las 16 mejores selecciones en el torneo más importante que existe.
Te lo merece más que nadie, ídolo.
IMPOSIBLE NO EMOCIONARSE.
Although their tournament came to an end, Cody Gakpo showed up for his team and country all while dealing with an unimaginable loss.
Some things are bigger than the game itself.
Salute to you, Cody Gakpo 🧡