Que incluso cuando parecía perdida, mi corazón seguía sabiendo el camino. Porque hay direcciones que no se olvidan jamás. Y tú has sido, eres y probablemente siempre serás la única dirección que conoce mi corazón.
Hay heridas que no buscan cerrarse porque son el único lugar donde sigue habitando el amor. Y si algún día consigues leer todo lo que nunca fui capaz de decirte, quizá entiendas que nunca dejé de caminar hacia ti.