Y un aplauso para Cáceres, Velázquez y Galarza que no se achicaron ante el sucio de mierda de Mbappe, no hay que respetar a los que se creen intocables por tener protección de la FIFA, y Diego Gómez ándate a la puta, aprende a manejar tus emociones pelotudo.
Peña mencionó en su informe a Orlando Gill, que tuvo que vender todo para costear gastos médicos de su hijo. ¿El presidente está orgulloso de la pobreza de nuestros deportistas? ¿Está orgulloso de la falta de apoyo del Estado al deporte y la falta de acceso a la salud? Vergüenza.