Si el primero nos devolvió a las guerras fratricidas del siglo XIX, el segundo fue más allá: nos hizo retroceder hasta la época de la Capitanía General, reduciendo a Venezuela a una simple provincia.
@RobertoSmithP ¿Cual es tu opinión sobre la Deuda? Para mí, la renegociación de nuestra deuda es una marramuncia. Deja a los EE. UU. y a @POTUS al mismo nivel que cualquier chavista ladrón y delincuente
@IvoCaracas Ve la renegociación de nuestra deuda es una marramuncia indigna. Deja a los EE. UU. y a @POTUS al mismo nivel que cualquier chavista ladrón y delincuente
La renegociación de nuestra deuda es una marramuncia indigna. Deja a los EE. UU. y a @POTUS al mismo nivel que cualquier chavista ladrón y delincuente.
JRT
@vjmc@POTUS Esa parte es verdad, pero la renegociación de nuestra deuda es una marramuncia indigna. Deja a los EE. UU. y a @POTUS al mismo nivel que cualquier chavista ladrón y delincuente
Apoyo total e irrestricto a Miguel Rodríguez y al Vicealmirante Carratu Molina. La única manera de hablarle a los venezolanos: con la verdad por delante.
Lo que más me llama la atención —y me deja un profundo hastío con la sociedad venezolana— no es la atención que le dan a milímetro, sino la admiración que despierta en algunos.
Milímetro no es más que un propagandista caro, que hasta hace poco le hacía canciones al Conde del Guácharo como parte de su campaña.
Este sujeto no solo carece de honestidad, sino también de seriedad. Por eso, que hoy algunos lo presenten como una suerte de conciencia crítica de la oposición es deprimente.
Que una parte de la sociedad haya decidido convertir a este influencer en referencia para el análisis político dice mucho menos de él que de esa parte de la sociedad.
Porque el problema no es quién hace la pregunta, sino qué presupuestos encierra la respuesta.
Lo verdaderamente inquietante de este debate es que termina defendiendo una idea profundamente empobrecedora de la política: no importa con quién te asocies, no importa la trayectoria de quienes te rodean, no importa la calidad moral o política de tus aliados; lo único importante es administrar de forma correcta la mentira para que no se den cuenta de ella.
Es decir, el problema no sería la unión con dirigentes cuestionados, sino que esa unión sea visible.
La discusión deja entonces de girar en torno a la verdad para concentrarse en la apariencia.
Pero una República no puede construirse sobre ese principio.
Maquiavelo comprendió como pocos que la política exige lidiar con hombres de reputación cuestionada y circunstancias adversas. Sin embargo, existe una caricatura muy difundida de su pensamiento que lo reduce a la idea de que cualquier medio es válido para alcanzar el poder.
No es cierto.
Para Maquiavelo, la conservación de la República exigía virtù, que no es más que carácter, prudencia, capacidad de juicio y disposición a anteponer el interés público a las ambiciones particulares. Cuando las élites se corrompen y la simulación sustituye a la virtud, la República comienza a descomponerse desde dentro; y para el caso venezolano, la República que ofrece María Corina —y que justifica este sujeto— está podrida antes de nacer.
Por eso el problema nunca ha sido que un dirigente haya sufrido persecución, cárcel o exilio. El problema es creer que esos sacrificios otorgan una absolución perpetua sobre sus errores políticos o sobre los daños que hayan causado.
La política republicana exige algo distinto: juicio. JUICIO. JUI - CIO.
Y el juicio obliga a examinar no solo los sacrificios de una persona, sino también sus decisiones, sus antecedentes y las consecuencias de sus actos.
𝐂𝐮𝐚𝐧𝐝𝐨 𝐮𝐧𝐚 𝐬𝐨𝐜𝐢𝐞𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞𝐣𝐚 𝐝𝐞 𝐩𝐫𝐞𝐠𝐮𝐧𝐭𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐩𝐨𝐫 𝐥𝐚 𝐯𝐞𝐫𝐝𝐚𝐝 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐜𝐨𝐬𝐚𝐬 𝐲 𝐞𝐦𝐩𝐢𝐞𝐳𝐚 𝐚 𝐩𝐫𝐞𝐠𝐮𝐧𝐭𝐚𝐫𝐬𝐞 𝐮́𝐧𝐢𝐜𝐚𝐦𝐞𝐧𝐭𝐞 𝐜𝐨́𝐦𝐨 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫 𝐦𝐚́𝐬 𝐞𝐟𝐢𝐜𝐚𝐳 𝐞𝐥 𝐞𝐧𝐠𝐚𝐧̃𝐨, 𝐲𝐚 𝐧𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐚́ 𝐟𝐨𝐫𝐭𝐚𝐥𝐞𝐜𝐢𝐞𝐧𝐝𝐨 𝐬𝐮 𝐜𝐮𝐥𝐭𝐮𝐫𝐚 𝐩𝐨𝐥𝐢́𝐭𝐢𝐜𝐚.
Está debilitándola. Y esto es lo que promueve milímetro y los que compran su relato y lo colocan de ejemplo digno.
¡Bendito sea Dios! ¡Hasta cuándo tanta estupidez!
Porque la diferencia entre una República y una operación de marketing es precisamente esa: en una importa la realidad, en la otra basta con controlar la percepción.
@elpolitipollo Somos peones en una guerra proxy entre EE. UU. y China. El 3 de enero, la delegación diplomática china acababa de reunirse con NM cuando presenció el mensaje norteamericano. Trump le está devolviendo la jugada a Pekín. Milei terminó haciendo el papel de Chávez en Argentina.
@yasmincnunez2 Yasmin, ellos actúan a su antojo gracias a su nivel de organización. En cambio, nosotros nos diluimos en quejas y reclamos en las redes sociales.
Pasemos a la acción: busca a 4 que compartan tu visión y organízalas. En 6 meses, los hacemos llorar. JRT
@MiCarratu@Proctologo@proctologo, ellos actúan a su antojo gracias a su nivel de organización. En cambio, nosotros nos diluimos en quejas y reclamos en las redes sociales.
Pasemos a la acción: busca a 4 que compartan tu visión y organízalas. En 6 meses, los hacemos llorar. JRT
@leidajosefina@vjmc@JoseRobAlvarezV Leída, ellos actúan a su antojo gracias a su nivel de organización. En cambio, nosotros nos diluimos en quejas y reclamos en las redes sociales.
Pasemos a la acción: busca a 4 que compartan tu visión y organízalas. En 6 meses, los hacemos llorar. JRT
@dorotea_61@vjmc Dorotea, ellos actúan a su antojo gracias a su nivel de organización. En cambio, nosotros nos diluimos en quejas y reclamos en las redes sociales.
Pasemos a la acción: busca a 4 que compartan tu visión y organízalas. En 6 meses, los hacemos llorar. JRT
@roman__pinto@vjmc@ANTICOMUNIST714 Ellos actúan a su antojo gracias a su nivel de organización. En cambio, nosotros nos diluimos en quejas y reclamos en las redes sociales.
Pasemos a la acción: busca a 4 que compartan tu visión y organízalas. En 6 meses, los hacemos llorar. JRT
@AntonioMan30408@vjmc Ellos actúan a su antojo gracias a su nivel de organización. En cambio, nosotros nos diluimos en quejas y reclamos en las redes sociales.
Pasemos a la acción: busca a 4 que compartan tu visión y organízalas. En 6 meses, los hacemos llorar. JRT
@juliobaquine@vjmc Ellos actúan a su antojo gracias a su nivel de organización. En cambio, nosotros nos diluimos en quejas y reclamos en las redes sociales.
Pasemos a la acción: busca a 4 que compartan tu visión y organízalas. En 6 meses, los hacemos llorar. JRT
@farmaceuticapf@vjmc Ellos actúan a su antojo gracias a su nivel de organización. En cambio, nosotros nos diluimos en quejas y reclamos en las redes sociales.
Pasemos a la acción: busca a 4 que compartan tu visión y organízalas. En 6 meses, los hacemos llorar. JRT
@vjmc Ellos actúan a su antojo gracias a su nivel de organización. En cambio, nosotros nos diluimos en quejas y reclamos en las redes sociales.
Pasemos a la acción: busca a 4 que compartan tu visión y organízalas. En 6 meses, los hacemos llorar. JRT
@Jmfariasu Te sugiero leer La renta y el reclamo, de Diego Bautista Urbaneja, una obra que supera con creces y de forma contundente a Carlos Rangel. Sin duda, es lectura obligatoria para diplomáticos, analistas de inteligencia internacional y aspirantes a estadista.