España jugó un mundial de 8 partidos, enfrentó a Uruguay, Portugal, Bélgica, Francia y Argentina, a Mbappé y Messi, los dos mayores goleadores en la historia de la competición y solo recibió un gol; jugando con un central de 19 años.
De no creerse.
Mientras en Bogotá, @petrogustavo lidera su última afrenta al país, el presidente @ABDELAESPRIELLA envía un mensaje de unión con las regiones y de protección a la institucionalidad.
🔵 A esta hora, el presidente electo, Abelardo de la Espriella hace presencia en las obras del Túnel del Toyo. Lo acompaña su esposa, Ana Lucía Pineda, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez y el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón.
Los dejo con mi entrevista en @ELTIEMPO : A pocos días del inicio del gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella, comparto en esta entrevista con EL TIEMPO mi análisis sobre los principales retos que enfrentará la justicia en el nuevo cuatrienio.
Reflexiono sobre la relación que debe existir entre la Fiscalía y la Casa de Nariño, el futuro de la política de paz, el papel de la JEP, la necesidad de fortalecer la seguridad jurídica y las reformas que considero necesarias para fortalecer la administración de justicia y responder a los desafíos que enfrenta el país.
Los invito a leer la entrevista completa:
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“El empalme no puede reducirse a un intercambio de informes. Debe convertirse en una verdadera auditoría del estado en que se recibe el país”, dice @FBarbosaDelgado en su columna de #Opinión.
Léala haciendo clic en la imagen. ⬇
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LOS DOCE DEL PATÍBULO
Por Jorge Barraza
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No, no son unos chicos buenos, no toman la leche a las cinco de la tarde ni tienen las mejores notas en la escuela, tampoco los cuadernos más prolijos, pasan de grado con lo justo. Cuesta que se bañen, se pelean con sus primos en las reuniones familiares y a veces vuelven de la esquina con algunos moretones. Pero juegan bien a la pelota, son los mejores del barrio y rara vez pierden un partido. Son los muchachos de esta Selección Argentina. Nos recuerdan a los Doce del Patíbulo, el célebre largometraje de Robert Aldrich con una pléyade de talentos como Lee Marvin, Charles Bronson, John Cassavetes, Telly Savalas, Donald Sutherland, Ernest Borgnine, George Kennedy, Clint Walker… En 1944, el comando norteamericano había decidido una operación ultrasecreta y casi suicida contra el alto mando alemán apostado en Francia, por lo que el mayor Reisman (Lee Marvin) decide afrontarla no con soldados sino con doce prisioneros, unos condenados a la silla eléctrica, otros a cadena perpetua por todo tipo de delitos. Si lograban tener éxito, los primeros se salvarían de la ejecución, los otros quedarían en libertad. Se lanzan en paracaídas, asumen peligros increíbles, se salvan unos a otros y muestran compañerismo, habilidad y coraje en combate.
Esta película de Argentina la encarnan el Dibu Martínez, Otamendi, Tagliafico, Cuti Romero, Paredes, Mac Allister, Lisandro Martínez, Julián, De Paul, Lautaro, Nico González, Montiel… Son los Doce del Patíbulo que tienen la misión de someter al enemigo enfrentando todos los peligros y adversidades. Se juegan la vida, dominan las armas y se desenvuelven con astucia en esa suerte de guerra de guerrillas que presentan los partidos.
“Si fuera argentino le preguntaría al mundo qué hice para que todos me odien”, dice el colega colombiano Marino Millán. Sí, contra el mundo entero, con personalidad, con carácter, con fútbol, con el corazón en la mano otra vez Argentina dio vuelta un partido que parecía imposible y está en la final del mundo. Finalista por séptima vez. Con total limpieza y sin ninguna ayuda, como en los 6 partidos anteriores, derrumbando todas las campañas de conspiración y favoritismos. Argentina ganó sus 7 partidos con absoluta justicia, anotando 19 goles. Y con enorme humildad. Nunca, en este Mundial, un jugador albiceleste hizo una declaración arrogante ni tuvo un gesto fuera de lugar en la cancha.
Habíamos quedado en retrasar un día la columna de entresemana para poder analizar las dos semifinales, España-Francia y Argentina-Inglaterra. Valió la pena: posiblemente ambos son los mejores partidos del Mundial. Que hubo muchos. Sin embargo, estos tuvieron el sabor de todos los condimentos del fútbol: tensión, sorpresa, buen juego, táctica, técnica, inteligencia, genio, mentalidad, fragor, temperamento, pierna fuerte, vigor…
España, un auténtico colectivo, se comió al cuco del campeonato. Se lo comió en un sandwichito. Dio una lección inolvidable a la individualista Francia. Futbolísticamente fue 2 a 0. Tácticamente, 5 a 0. Mentalmente, 7 a 0. Y con estilo. En esta España sin un solo jugador del Real Madrid entre los 26 todos juegan en equipo, nadie se siente estrella y prima el fútbol al ras, de cuidado del balón, a puro toque, como manda el manual, pero un toque que da sentido a la circulación y al objetivo de dominar. Francia tiene seis aviones arriba (Mbappé, Dembelé, Doué, Olise, Cherki y Barcola) y por eso era ampliamente favorito. España lo maniató, lo plegó, lo embaló y lo envió de vuelta a París. Una obra maestra de De La Fuente y de sus jugadores.
Todo a un ritmo cadencioso, sin apurarse, con llamativa serenidad y una confianza notable. Cuando un equipo tiene tan aprendido el funcionamiento, juega con una seguridad absoluta. Eso pasó. Cuenta para ese esquema con un mariscal fantástico en Rodri y varios escuderos de alto mérito como Fabián Ruiz, Dani Olmo y Alex Baena. Hasta se suma Cucurella, aunque es defensa. El mediocampo es la cocina del fútbol, allí se cuece el resultado. A España le sobra, Francia no tiene. Deschamps, grave error, salió a enfrentar a esos cuatro violinistas con apenas dos medios, dos tractores: Tchouameni y Rabiot. Tchouameni es un volante sin traslado, sin técnica, que no se adelanta ni tiene creación, se la dan, la para y toca al que pase por al lado a cinco metros. Nunca verticaliza, nunca se desprende y va. Un jueguito gris y de poco valor. Y Rabiot es un ida y vuelta, aunque no apto para crear un circuito de pases y armado. Para peor, a Rabiot lo amonestaron a los 9 minutos y ya perdió gravitación porque tuvo que cuidarse. Lo sacaron a los 45. Por eso la pelota fue siempre de España. Que además estaba muy fuerte defensivamente. Han tenido un torneo impecable los cinco de atrás: Unai Simón, Pedro Porro, Cubarsí, Laporte y Cucurella. Y arriba ha estado implacable Mikel Oyarzábal. Lamine Yamal apenitas unos chispazos, nada importante hasta ahora.
Francia tiene jugadores, no juego. Atestada de figuras, se vio chiquita, apabullada, irresoluta, sin saber cómo contrarrestar la táctica adversaria. Le pasó lo mismo que ante Argentina en los primeros 80 minutos de la final de Catar: la bailaron. Francia es el equipo con mejor prensa de este Mundial, no con mejor fútbol. Ya no había jugado bien ante Paraguay, pero se la amparó por las marrullerías guaraníes. Y tampoco brilló ante un flojísimo Marruecos. Con ambos abrió el marcador con penales que se discutieron.
Dos notas al paso: 1) Pensar que en España armaron un escándalo mundial porque le dieron el Balón de Oro al español Rodri y no a Vinicius… 2) Con el paso a la final de Scaloni y De la Fuente hay que quemar todos los libros: nunca dirigieron un equipo profesional de club. Empezaron con juveniles en sus federaciones y siguieron con la mayor. Y Scaloni hizo el curso de técnico en España con el profesor… De la Fuente.
La segunda semifinal fue volcánica. Toda la carga histórica de la rivalidad Argentina-Inglaterra se derramó en el primer tiempo: choques, roces, discusiones y poco fútbol. El segundo fue muy distinto, mejor y, sobre todo, dramático. Al minuto 55 Inglaterra abrió la cuenta por un imperdonable descuido de Nahuel Molina bien aprovechado por Anthony Gordon, que le ganó la espalda y tocó al gol tras un centro de Morgan Rogers.
A partir de allí Argentina cruzó el río e invadió el área británica, por abajo y por arriba. Generó media docena de situaciones de gol. Dos remates de Mac Allister en los palos, dos salvadas milagrosas de Pickford… Thomas Tuchel sacó un delantero (Gordon) y un volante (Rice) por dos defensores para cuidar la ventaja. Argentina lo encajonó y se lo devoró. Se iba el partido, apenas faltaban cinco minutos de tiempo reglamentario y seguía adelante Inglaterra 1 a 0. Al revés de Tuchel, Scaloni mandó al campo a Lautaro Martínez y Nico González, que junto a Messi, Julián Álvarez, Enzo Fernández y Mac Allister sumaban seis efectivos lanzando flechas y piedras sobre Pickford. Hasta que tomaron el fuerte. Dos brillantes asistencias de Messi para Enzo y Lautaro dieron vuelta la chapa: 2 a 1 y a la final.
Pese a tener sus once hombres en defensa, Inglaterra cometió el pecado de darle un espacio a Messi sobre su banda izquierda y el genio se dio maña para lanzar misiles teledirigidos sobre la casamata de Pickford. El área inglesa estaba abarrotada por 17 ó 18 jugadores, no daba para estar ahí. Messi se salió y pergeñó el triunfo desde afuera. A sus 39 años, el de Rosario volvió a dar un magisterio.
Queda Argentina - España, ¡qué final…! Parejísima, apasionante. El campeón de América frente al campeón de Europa. Histórico.
Grande Argentina 🇦🇷, grande Messi. Hoy la albiceleste le dio una lección a Inglaterra al imponerse 2-1.
El próximo domingo final épica entre España 🇪🇸 y Argentina 🇦🇷.
Contra el mundo entero, con personalidad, con garra, con fútbol, con el corazón en la mano otra vez Argentina da vuelta un partido que parece imposible y está en la final del mundo. Finalista por séptima vez. Con total limpieza y sin ninguna ayuda, como en los 6 partidos anteriores, desmintiendo todas las campañas de odio y difamación. Argentina ganó sus 7 partidos con absoluta justicia. Y con enorme humildad. Nunca un jugador argentino hizo una declaración altisonante ni tuvo un gesto fuera de lugar en la cancha. Ahora, la final, que va a ser muy difícil ante un grandísimo equipo como España.
España finalista del mundo con gran estilo y sin un solo jugador del Real Madrid entre los 26. Todos juegan en equipo, nadie se siente estrella y prima el fútbol bien jugado.
Comparto mi columna para @RevistaSemana.
Esta vez escribí sobre cómo las instituciones son tan importantes como las personas que las representan.
Me refería a dos ejemplos: el doctor Humberto Sierra Porto como ponente de la setencia que atajó la posibilidad de segunda reelección; y @FBarbosaDelgado, quien con su accionar desde la Fiscalía le puso límites serios al autoritarismo de Petro.
Ambos ejemplos de caracter para preservar la institucionalidad.
ESPECTACULAR: CUATRO CAMPEONES EN SEMIS
Por Jorge Barraza
Ya está, aunque falta lo más jugoso, ya casi se nos fue el Mundial. Nos duele porque es hermosísimo vivirlo. El 96,15% del torneo es historia. Sólo quedan cuatro duelos por delante. Y con cuatro campeones del mundo. Más sabroso, imposible. El que gane le descontará otro título a Brasil, cuyas glorias comienzan a tornarse amarillentas. Semifinales de lujo: Inglaterra-Argentina y Francia-España. No se puede esperar una definición mejor.
“La Eurocopa es un Mundial sin Brasil y Argentina”, dicen cruzando el Atlántico. Y sin Pelé, Maradona y Messi, decimos desde este lado. En todo caso, esta será una mini Eurocopa con Argentina, que otra vez representará sola al continente americano. Nada menos que contra las tres grandes potencias europeas. No hay más que eso. Pero será, en cualquier caso, un cierre espectacular para un Mundial encantador. Nos ha gustado. Europa ha mantenido su alto nivel, África y América del Norte han evolucionado. México superó en la clasificación final a Colombia, Brasil, Paraguay, Ecuador y Uruguay. Asia se despintó, quedó muy atrás, recién aparece Japón en el puesto 21. ¿Y Sudamérica…? Lejos de lo que se espera, sin figuras nuevas, sin un fútbol que aliente la esperanza. Apenas lo que haga Argentina para seguir manteniendo los 6 cupos y medio.
Lo de los 48 participantes fue magnífico, hubo 6.542.285 espectadores en los primeros cien partidos (99,7% de asistencia), es el segundo torneo con más goles de los últimos 17 Mundiales, sólo superado por México ’70. Ahora bien ¿qué puede pasar en estas semifinales que arrancan con Francia y España…? Francia es la superfavorita de analistas y de casas de apuestas. Estas la dan como primera con una cuota de 2,52, seguida de España e Inglaterra con 4,5 y cuarta Argentina con 5.
Y en verdad está bien. La selección de Didier Deschamps es la que muestra mayor poderío ofensivo y variantes de ataque. Cuando todos cuentan con una o dos opciones adelante, Francia tiene seis de máximo nivel: Mbappé, Dembelé, Doué, Olise, Cherki y Barcola. Todos hábiles, jóvenes, con gol y en un momento de forma que se salen. Y el resto del equipo acompaña con puntual eficiencia. A su vez, España continúa con su juego de posesión con el que domina todos los partidos. No le es tan sencillo el gol como a los otros tres, aunque es difícil que le conviertan, ha recibido apenas un gol.
Inglaterra aparece como una fuerza potente a través de dos grandes pilares: Harry Kane, siempre peligroso e inteligente, tan bueno armando juego como convirtiendo, y Jude Bellingham, jugando como mediapunta, puesto en el que mejor rinde, y no como volante de traslado, pues su máxima virtud no es ir con la pelota sino llegando vacío al área. Así hace daño.
¿Cómo vemos Francia-España…? España tendrá que hacerse fuerte a través de la tenencia, que es el estilo que la ha hecho grande. Cuidar el balón, circularlo, presionar bien arriba. No obstante, al adelantarse en el campo deberá tener cuidado extremo de no perder la bola pues con los aviones franceses cada contraataque puede ser un gol. Un partido mucho más difícil de planificar para Luis de la Fuente que para Deschamps. Francia es favorito. España venció a Bélgica por dos graves errores de sus arqueros. En el primer gol, Courtois (extraordinario, pero ahí falló) dio un rebote largo tras un tiro de Dani Olmo y Fabián Ruiz conectó a la red. Nunca, en décadas de fútbol, habíamos visto a un guardameta rechazar con los puños un balón que cae a ras del piso. Insólito. En el segundo, el infortunado Senne Lammens, reemplazante de Courtois, dio también un rechazo largo a un remate de Cubarsí y esta vez quien aprovechó fue Mikel Merino. No fueron goles por mérito de elaboración. Francia vuela, es una versión mejorada de la finalista de 2022 e incluso de la campeona de 2018, sin embargo, esta España le tiene tomado el punto: la venció en las semis de la Eurocopa 2024 por 2 a 1 y en igual instancia de la Nations League 2025 5 a 4. Con los mismos jugadores. Partido para devorárselo y con pronóstico incierto.
Inglaterra, lo dijimos, es una fuerza compacta, que a las virtudes de Kane y Bellingham le suma un arquero de garantías (Jordan Pickford) y dos medios que equilibran y trabajan incansablemente como Elliott Anderson y Declan Rice. También el veloz y endiablado Anthony Gordon puede generarle problemas al lateral derecho argentino, el puesto más flojo de los actuales campeones.
¿Y qué podrá hacer el equipo de Scaloni frente a Inglaterra…? Incógnita total. Para empezar, será un capítulo más de una emocionante e histórica rivalidad. Rivalidad que va más allá del fútbol: la Guerra de Malvinas, las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807 a territorio argentino, las tristes secuelas de muchas factorías británicas en Argentina, etcétera. Siempre hubo un fermento que también jugó en cada enfrentamiento.
El cuadro Albiceleste, aborrecido en prácticamente toda Latinoamérica, ha protagonizado los encuentros más emocionantes de este Mundial, como los dos 3 a 2 ante Cabo Verde y Egipto, y como el 3-1 sobre Suiza, infartantes, por cierto. Todos lo quieren ver perder, en casi todos está al borde del precipicio, pero no se entrega y sigue. Es el equipo más veterano de todos, con un promedio de edad de 30,1 años. El mismo de Catar 2022, pero cuatro años más viejo.
Es una lucha dramática contra sus piernas, contra sus años. Messi 39, Otamendi 38, Tagliafico y Dibu Martínez pisando los 34, Paredes 32, De Paul 32… Y en un torneo extenso como el mapa de Estados Unidos. En 1970 se salía campeón con 6 partidos, hasta la edición anterior con 7, ahora se necesitan 8. Y se juega con 40 grados. Y Argentina ya lleva dos cotejos con tiempo extra. Ante Suiza se notaba una extenuación general. Para empeorar, no han aparecido figuras que lograran meterse dentro de los once. Son siempre los mismos catorce jugadores que se alternan. No obstante, se trata de un grupo de hombres con carácter, con personalidad, inteligentes, con un emocionante espíritu de lucha que han ganado un Mundial, dos Copas América, una Intercontinental, una Eliminatoria (en la otra fueron segundos) y han logrado llegar otra vez a semifinales con una ponderable mentalidad.
Cuando todos lo dan por perdido, el león vencido sacude su melena. Da la última gota de aliento y el zarpazo ganador. Puede que caigan ante Inglaterra, todo es posible en el fútbol, máxime a este nivel de competencia, pero les va a costar quitarles el cuero cabelludo. Además, hay detrás un técnico calmo y pensante, sobrio, como Scaloni, frío hasta en los momentos más angustiosos. El país está con el corazón en la mano, pero Scaloni luce imperturbable. Nunca una palabra fuera de tono, tiene autoridad para tomar decisiones, respalda a sus dirigidos y estos le responden hasta el final.
Cada rival es un drama para Argentina, lo fue Cabo Verde, lo fueron Egipto y Suiza. No le sobra juego, hay una merma en jugadores clave como Enzo Fernández, Julián Álvarez, Lautaro Martínez (justo los más jóvenes), Rodrigo De Paul, pero siempre el conjunto salva a las individualidades. Y, con todo, Argentina ha ganado sus 6 partidos y convertido 17 goles. Está primera entre 48 en las posiciones. Algo debe tener. Se ha desatado en América Latina una feroz ola antiargentina que intenta desacreditar -sin argumentos- cada triunfo que consigue, no obstante, sus diecisiete goles fueron legítimos y apenas registra 9,8 faltas por partido. Es la menos favorita de todos, pero aún puede decir cosas.
Los dejo con mi columna en @ELTIEMPO : “ Los mayores riesgos para una democracia no siempre provienen de quienes están por fuera del poder. En ocasiones, nacen precisamente desde el poder mismo.
En mi columna retomo la reflexión de Giuliano da Empoli en La hora de los depredadores para analizar la delicada situación institucional que vive Colombia. Cuando se desconoce la legitimidad de unas elecciones certificadas por las autoridades competentes y se pone en duda la alternancia democrática, no está en juego únicamente un resultado electoral: está en juego la Constitución, el Estado de derecho y la estabilidad de la República.
La democracia solo puede sostenerse cuando todos, especialmente quienes ejercen el poder, respetan las reglas del juego y la voluntad soberana de los ciudadanos.
Los invito a leer mi columna "Depredadores" en El Tiempo.
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No señores de @ELTIEMPO no se adelante, por ahora hay una reunión de particulares, porque el consejo de ministros solo lo convoca el consejo de ministros y hoy, el presidente de la república, así no le guste a Luis Carlos Sarmiento se llama Gustavo Petro, el presidente del pueblo.
En otras democracias más fuertes, el titular de @ELTIEMPO sería no más que sedición
Les gusta que seudoaristocratas y que las jaurias del fascio golpeen a nuestros familiares y a nosotros mismos, como a mi hermano, mientras le dicen al mundo que somos violentos.
Quieren vivir su mundo de mentiras, pero ¿Dónde está el poder real?
El poder real está en las mayoría del pueblo y esas mayorías están con nosotros
Cuando deje la presidencia seré un hombre libre. Quiero que el pueblo libre sin miedos y sin mentiras salga el 20 de Julio a dar el grito por la segunda independencia en todas las plazas públicas del país.
Vamos a bailar el 20 de julio porque el baile espanta las energías oscuras. Que brille el sol en Colombia y la Esperanza
Los arbitrajes han sido excelentes en este Mundial, como nunca vi. No obstante, algunas se pasan de largo, como esa terrible falta del jugador número 14 de Suiza. Pero han sido cosas aisladas.
"La amenaza para las democracias contemporáneas no nace en los márgenes del Estado, sino en el propio centro del poder", dice @FBarbosaDelgado en su columna de #opinión.
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“Cuando un gobernante pretende desconocer la voluntad popular y utilizar las instituciones para impedir la alternancia democrática, no solo ataca a un presidente electo: ataca la Constitución y el fundamento de la República”: @FBarbosaDelgado en @ELTIEMPO https://t.co/XefmR5eAOq