Hay personas que te drenan y personas que te impulsan. Cuida tu tiempo, tu energía y tu entorno. Rodéate de personas vitamina. Sé feliz y cultiva buenas y sanas relaciones.
Muchos se confiesan, pero no quedan perdonados de sus pecados. Para que no te suceda, conoce lo que debes hacer antes de ir a confesarte. ¡Muy pocos católicos lo saben!
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Dejo por aquí un hermosísimo cuento de Hugo Wast sobre las almas del purgatorio y el poder de la Santa Misa.
Por Hugo Wast, “La vieja del purgatorio”, en Nave, oro, sueños, Dictio, https://t.co/6zAeU5yZ7i. 1980, 139-141.
𝐋𝐚 𝐯𝐢𝐞𝐣𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐏𝐮𝐫𝐠𝐚𝐭𝐨𝐫𝐢𝐨
“Pues era una viejita que hacía años y años estaba quemando en el purgatorio con la paciencia de Job.
“Como tenía muy buenos modales y nunca se quejaba, y, por el contrario, siempre hablaba a todos con una sonrisa, las otras ánimas la querían mucho y de buena gana la habrían obsequiado con una parte de las indulgencias que a todas les llegaban de la tierra; pero eso era imposible.
“Los sufragios de los vivos, que son como un rocío refrescante, van a caer infaliblemente sobre el alma por quien se reza.
“En cada festividad, cuando en la tierra se hacen muchas oraciones, apenas había un alma que no recibiera la condonación de una parte de su pena, y a veces un perdón total cuando la indulgencia era plenaria.
“Como en el purgatorio no hay envidia, todas rodeaban a las que recibían sufragios y las felicitaban, y les decían adiós, si eran de las que echaban a volar al cielo.
“Y se contaban unas a otras de dónde procedía el regalo.
—Es una comunión que ha hecho mi hija.
—Es una misa que ha mandado decir mi madre.
—Es un bendito que ha rezado mi yerno…
“¡Con un simple bendito, aquel yerno cariñoso mandaba al cielo el alma de su suegra! Tan grande juzgaba el Señor el mérito de ellos al rezar por ellas.
“Pero la viejita estaba triste siempre, porque nadie en el mundo se acordaba de ella. Sus hermanos habían muerto; sus hijos la habían olvidado. Y nunca le llegaba ni el valor de una jaculatoria.
“Hasta que un día, uno de esos días negros que hay en el purgatorio, cuando los vivos se olvidan de los muertos, uno de esos días en que todas las almas están tristes, vieron ¡oh sorpresa! que la viejita estaba alegre y se zambullía entre las llamas como un delfín en las olas.
“—¿Qué le pasará a la viejita? —se dijeron, sorprendidas, y acudieron a averiguarlo.
“—¿Qué le pasa, señora alma, que tan alegre está?
—¿Por ventura, ha recibido algunas indulgencias?
—¡Feliz de usted que las recibe ahora, cuando nadie se acuerda de nosotros!
“La viejita sonreía, transfigurada de gozo, mas se soplaba la punta de los dedos; señal de que le ardían.
“—Sí, señoras almas, estoy muy contenta, soy felicísima, y me he puesto a arreglar mi ropita porque voy a salir del purgatorio.
“—¡Felicitaciones! ¿Va a salir hoy? ¿Va a salir mañana?
“—Todavía no, pero va a ser pronto. Ha venido de la tierra el que era mi ángel de la guarda, y me ha dicho: ‘Alégrate, viejita, que estabas tan olvidada, que te ha nacido un nieto que va entrar en el seminario, y va a ser sacerdote, y va a cantar misa, y con su primera misa te va a sacar del purgatorio…’ ¡Por eso estoy tan contenta!
“Y la viejita sonreía y se soplaba los dedos.”
Y yo también soplaba la bombilla, porque mi tía cebaba mates de leche riquísimos, pero muy calientes.
Hugo Wast, Buenos Aires, mayo 27 de 1933.
«🇱🇧 ¡Hoy celebramos el nacimiento de San Charbel!
¡Nació el 8 de mayo de 1828 en Bqaa Kafra! Para celebrar los 198 años de su nacimiento, redescubre la historia del santo patrón del Líbano con cerca de 30.000 milagros» (L’Œuvre d’Orient)
¿POR QUÉ EE.UU. BUSCARÁ OFICIALIZAR AHORA ARCHIVOS "SECRETOS" SOBRE VIDA EXTRATERRESTRE?
Porque necesitan que el ser humano crea en la existencia de entidades extraterrestres.
Es imperativo para el imperio del terror y control talasocrático que el hombre no solo crea en "extrarrestres", sino que les rinda una suerte de latría o culto de veneración, considerándolos 'hermanos mayores', 'seres de luz' o 'bienhechores de la humanidad'. Esta es la culminación de la gnosis moderna, la síntesis de todas las herejías: sustituir al Creador por la criatura. Para ello, se han empleado siglos en desarticular la psique colectiva utilizando a la "ciencia", a intelectuales, a "descubrimientos" o "hallazgos":
- Siglo XIX: La negación de la Causa Primera: "Dios no existe", "no fuiste creado por un acto de Voluntad Divina". Se ataca la jerarquía metafísica del universo.
- Siglo XX: La negación del hombre como hijo de Dios en el nihilismo cosmológico: "eres una mota de polvo en el infinito", "no eres el centro ni el fin de la creación". Es la humillación del Imago Dei.
- Siglo XXI: La introducción de la jerarquía invertida, los demonios como "seres iluminados": "existen inteligencias superiores a la humana de las que debemos aprender, quieren ayudar y a las que el hombre debe someterse". Se prepara la psiquis global para aceptar a los "pastores" que nos lleven a la "felicidad universal".
¿Cuál es la causa y el fin de este proceso?
Es una fase de la milenaria guerra ontológica. El objetivo primario es, el intento del mal de demostrar a Dios Uno y Trino que la creación del género humano fue un error intrínseco, pretendiendo que el Sumo Bien es capaz de imperfección. Es la soberbia satánica en su estado más puro: el deseo de que toda la creación comparta su estado de podredumbre y alienación.
En segundo lugar, el fin es desviar al hombre de su fin último (conocer, amar y servir a Dios) para transformarlo en un sujeto narcisista, desprovisto de Gracia y fácilmente parasitable por entidades que odian la vida. Es la búsqueda de la apropiación de la criatura humana para dominarla y obligarla a la adoración perpetua de las huestes infernales.
Los denominados "extraterrestres" son, en rigor teológico, demonios. Son personas angélicas de naturaleza preternatural caída; aquellas huestes que, por su soberbia, fueron arrojadas del Paraíso Celestial (Apocalipsis 12, 9). Como nos enseña la doctrina clásica, estos seres conservan su conocimiento natural y su dominio sobre las leyes de la materia, PERO al apartarse de la Fuente de la Verdad, perdieron la Gracia y, con ella, la Sabiduría. No poseen potencia creativa pues el mal es privación: solo pueden corromper y destruir. Su existencia por esto sufre el natural proceso entrópico de desintegración espiritual. Y con ellos quieren arrastrar a TODOS los que puedan.
Por eso, la actual desclasificación de documentos por una supuesta "transparencia" estatal es una celada. El objetivo es la rendición incondicional del intelecto humano ante estas potencias infernales. Porque como conocen las leyes que rigen física y metafísicas, saben que solo cuando la apostasía sea general y el hombre pierda la facultad de discernir el orden moral básico y las voluntades sean completamente controladas, podrán establecer su Reinado Social del Anticristo, entronizando al Padre de la Mentira como soberano de las naciones, en una despreciable parodia del Reinado de Cristo.
Quien niegue esta realidad metafísica no solo padece una terrible ceguera intelectual, sino que ha sufrido una grave mutilación en su estructura espiritual, quedando totalmente vulnerable y desarmado ante el avance del Misterio de la Iniquidad.
Entonces, ¿a quién has elegido servir?
autor: Mar Mounier.
LOS 15 TORMENTOS OCULTOS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO
En la Brescia de principios del siglo XVIII, el convento de las Capuchinas no era un refugio de comodidad: era un campo de batalla espiritual. La beata María Magdalena Martinengo, imbuida de la austeridad franciscana, se encontraba en ese estado de "santa violencia" interior que busca la unión con el Amado. Por eso, sin poder dormir, salió por la noche al jardín del convento, de forma silenciosa, para continuar allí con sus rezos. Según el libro con sus relatos, nuestra beata en un momento, dirige una pregunta al Cielo -"Señor, ¿qué puedo hacer para amarte más?"-.
Al inquirir al Señor sobre los medios para profundizar en Su caridad, el espacio sagrado del claustro se desvaneció para dar paso a una visión de horror y gloria. La respuesta de Nuestro Señor Jesucristo no se hace esperar y se presenta ante ella como el Cordero llevado al matadero en las horas más densas de la noche del Jueves Santo.
El Señor no se le aparece por esto a la beata con la majestad del Pantocrátor, sino con la crudeza del Ecce Homo antes de ser mostrado al pueblo. Entonces, con Amor pero con Justicia le revela que los judíos le consideraban el hombre más miserable de la tierra, y por ello, en el calabozo de Caifás, desataron una sevicia que la historia humana jamás registró.
Le narra que si bien fue llevado primero ante Anás (suegro de Caifás y antiguo Sumo Sacerdote) para un interrogatorio preliminar de carácter extraoficial en donde sufre golpes y ofensas, la descripción de las 15 torturas se sitúa específicamente en la transición y permanencia en la casa de Caifás.
Es en el palacio de Caifás donde se encontraba el temible "foso" o calabozo (tradicionalmente identificado hoy en la Iglesia de San Pedro en Gallicantu). Tras el juicio nocturno ante el Sanedrín, donde fue declarado reo de muerte por blasfemia, Jesús fue arrojado a este sótano infecto para esperar el amanecer. Las 15 torturas ocultas ocurren precisamente en ese intervalo: el tiempo que media entre la condena religiosa y la entrega al poder civil de Pilatos.
Así, mientras la beata yacía postrada, la revelación del Señor empieza a desplegarse como un descenso a los abismos manifiesta en la crueldad de sus enemigos. El Verbo Encarnado desciende entonces nuevamente al calabozo que la historia humana, en su limitada crónica, prefirió omitir, pero que la Justicia Divina conservó para el consuelo de los corazones reparadores.
Empieza entonces a describir el horror...
1-. Su descenso al Foso: ataron sus pies con una cuerda y le arrastraron por la escalera de piedra hacia un sótano nauseabundo y lleno de inmundicia.
2-. Su laceración inicial: despojaron sus vestiduras y cubrieron su cuerpo con llagas usando puntas de hierro, buscando que cada centímetro de su piel experimentara desgarros que lo martirizaran de dolor.
3-. Su arrastre infame: ataron una cuerda alrededor de su cuerpo y lo arrastraron por el suelo de punta a punta del sótano, convirtiendo la piedra en un instrumento de flagelación continua que desolló su piel.
4-. Su suspensión: fue colgado de una viga de madera con un nudo corredizo; al resbalar y caer, el impacto contra el suelo hizo que el Señor llorara lágrimas de sangre.
5-. Su martirio con armas: fijado a una estaca, fue herido con diversos objetos, desde piedras hasta brasas y antorchas que quemaron su carne divina.
6-. La perforación en su cuerpo: con punzones y agujas, le arrancaron jirones de carne y piel, afectando incluso sus arterias.
7-. La placa incandescente: levantaron con violencia el Santísimo Cuerpo y lo ataron a una columna, sus pies descalzos fueron obligados a sostenerse sobre una chapa de metal al rojo vivo.
8-. La Corona de Hierro: no fueron solo de espinas; se le impuso una estructura de hierro que oprimía su cráneo, mientras vendaban sus ojos sangrantes por la presión, con trapos inmundos.
9-. La silla de clavos: luego, fue sentado a la fuerza sobre una silla erizada de clavos afilados que penetraron profundamente en sus muslos y espalda, ocasionándole profundas heridas.
10-. El plomo fundido: sobre las heridas abiertas por los clavos, vertieron resina y plomo fundido, una tortura diseñada para prolongar la agonía sin conceder la muerte.
11-. El Tormento de la barba: clavaron agujas y clavos en los huecos dejados por los mechones de barba que ya le habían sido arrancados violentamente.
12-. La asfixia en la cruz: fue arrojado sobre una cruz en el suelo y atado con tal dureza que sus pulmones apenas podían expandirse, llevándolo al borde de la asfixia.
13-. El pisoteo de sus verdugos: mientras yacía en el suelo, caminaron sobre él, hiriendo su pecho y dificultando aún más su respiración.
14-. La espina en la lengua: tomando una de las espinas de su corona, la clavaron directamente en su lengua para castigar el "silencio" del Verbo y evitar que continuara rezando.
15-. La sal en las heridas: para culminar la noche, vertieron las más horribles obscenidades e insultos en su oído, mientras frotaban sus llagas con sal y excremento.
Sor María sentía en su alma cada una de las torturas. La revelación no buscaba saciar la curiosidad, sino establecer un contrato de amor reparador. Al revelarle que estas torturas ocurrieron en la oscuridad de la casa de Caifás, Nuestro Señor Jesús nos otorga la misión de rescatar esos momentos del olvido.
Nuestro Señor Jesús le promete a Sor María que, a quienes mediten y recen diariamente en memoria de sus espantosos padecimientos, otorgará la concesión de dulces auxilios espirituales extraordinarios para la vida del fiel:
1-. A quienes meditaran cada una de las quince torturas, se otorga una indulgencia plenaria a los fieles que, tras una confesión íntegra y la recepción de la Sagrada Eucaristía, las rezaran con fe, contrición y amor.
2-. Concede cualquier gracia que el católico amante pida con fe y que sea para el bien del alma, siempre que se solicite por los méritos de sus 15 torturas ocultas.
2-. Concede el beneficio de la luz especial para reconocer pecados y faltas que le permitan una confesión que purifique el alma, en vida.
Promete además el auxilio en el momento más vulnerable del fiel, el tránsito final del alma, en el momento del juicio particular:
- Con la presencia de la Santísima Virgen: Nuestro Señor prometió que Su Madre, María Santísima, acompañaría y asistiría en la hora de la muerte a quienes hayan sido devotos de sus penas secretas.
- Protección contra las insidias del demonio: Garantiza una defensa especial contra las tentaciones finales y la desesperación en la agonía, permitiendo que el alma parta en paz hacia la eternidad.
- Absolución de la Pena Temporal: mediante el uso de las indulgencias concedidas por la Iglesia, la meditación de estas torturas ayuda a satisfacer la deuda de pena debida por el pecado ante la Justicia Divina.
Además, la caridad de esta devoción tiene un carácter universal y sufragáneo, permitiendo que el fiel actúe como mediador:
- La devoción logra la conversión de pecadores: El Señor prometió que por la intercesión de esta devoción, se alcanzaría la conversión de muchas almas alejadas de Dios.
- Sirve de alivio a las Almas del Purgatorio: cada vez que se meditan estas penas, se ofrece un sufragio poderoso para las almas que padecen en el Purgatorio, acelerando su entrada en la visión beatífica.
Es fundamental notar que estas promesas están selladas por la Ley Divina: a mayor desprecio y olvido que sufrió el Señor en la soledad del calabozo, mayor es la gloria y la recompensa para el alma que rompe ese silencio con su oración.
Estas promesas no son "amuletos", sino un contrato de amor entre el Creador y la criatura. Al acompañar a Nuestro Señor Jesucristo en el calabozo de Caifás, el alma del fiel se sitúa en el centro del misterio de la Redención, participando activamente en la reparación del orden moral quebrantado por el odio de los enemigos del Señor.
Finalmente, a diferencia de otras revelaciones que permanecen estrictamente en el ámbito del consejo espiritual, las revelaciones de las "Quince Torturas Ocultas del Señor" a Sor María Magdalena recibieron respaldo institucional mediante la concesión de indulgencias. La intervención del Papa Clemente XII (1730-1740) marcó un hito en la formalización de estas revelaciones privadas al integrarlas en el sistema de gracias de la Iglesia. El estatus concedido a esta devoción dentro de la estructura jurídica y espiritual de la Iglesia buscó fomentar la contemplación de la Pasión en sus aspectos más crudos y menos visibles. Esto responde a la necesidad de la Iglesia de ofrecer medios de santificación que se unan por amor y fidelidad, a la totalidad del sacrificio del Verbo Encarnado.
El libro que custodia este relato, nacido de la pluma obediente de la Martinengo, se erige como un monumento a la reparación. La aprobación de Clemente XII mediante el documento de las indulgencias fue una validación jerárquica de que este conocimiento místico es un tesoro para la Iglesia. Al reconocer estas quince torturas, la Tradición afirma que la Pasión de Cristo no fue solo un evento público, sino un sacrificio total que abarcó hasta el último rincón de la miseria de sus enemigos, en la soledad del calabozo de Caifás. Para el fiel que huye de las novedades del mundo, estas revelaciones ofrecen la verdadera escala del amor: un amor que no se explica, sino que se contempla y se vive en el silencio de las llagas ocultas de Nuestro Amado Señor.
autor: Mar Mounier.
(Por favor, comparte esta devoción para que más católicos puedan rezarla).
Querida Beatriz, tus preguntas son profundas y tocan temas que la Teología Católica (especialmente la de Santo Tomás de Aquino y los Padres de la Iglesia) ha estudiado por siglos. Intentaré responder tus preguntas de forma muy resumida, para explicarte esta naturaleza "preternatural":
- ¿Qué es un demonio?
No es un "monstruo" de película, sino una persona angélica, caida, pero esa caida no borra su naturaleza ontológica-preternatural. "Persona" de acuerdo a la definición clásica de Boecio, que Santo Tomás asume: "es la sustancia individual de naturaleza racional". Nosotros somos personas humanas. Pero el demonio al ser puro espíritu no ocupa un lugar físico, sino que "está" donde actúa. Su naturaleza es preternatural: tiene capacidades cognitivas que superan lo humano porque conoce leyes y fuerzas de la naturaleza física que el ser humano aún desconoce, pero el Inmundo no es libre, siempre actúa bajo los límites de Dios.
- ¿Cómo "entran" en un cuerpo?
Santo Tomás enseña que el demonio NO puede entrar en tu alma (eso es solo para Dios). En la posesión, el demonio se une al sistema nervioso y a la imaginación. No es que se "meta" en la carne, sino que opera la materia como un instrumento, repito, porque conoce las leyes de la materia.
- ¿Nos rodean?
Los Padres de la Iglesia, como San Agustín, decían que el aire está poblado de estas potencias. El demonio NO SABE lo que piensas (tu pensamiento es privado, solo lo conoce Dios), pero es un observador experto: tiene mucha paciencia (y todo el tiempo del mundo). Nos "encuentran" escuchando lo que decimos en voz alta, estudiando nuestras debilidades y gestos externos. Es por eso que un demonio ante un monje que vivia en silencio y solo hablaba para orar, se volvía loco. El silencio de un monje es un muro infranqueable y una fuente de desesperación absoluta para el demonio. No podía conocerlo y por ende, manipularlo con pensamientos autodestructivos. Y la oración y los cantos en voz alta marcaban un puente de conexión con el Padre, en código, que los espantaba.
- ¿Los demonios pasan de un cuerpo a otro al morir?
No de forma automática. El demonio no necesita un cuerpo para vivir (es un espíritu independiente). Al morir un poseso, el demonio vuelve a su estado de castigo o a vagar por el mundo, puede ser un parásito en la mente de la persona pero no "salta" de huésped (entendido como alguien poseído) hacia otro, si Dios no lo permite.
- ¿Cómo identificar a un poseso?
La Iglesia es muy rigurosa. Según el Ritual Romano clásico, hay 4 señales clave: hablar lenguas desconocidas, conocer secretos ocultos, fuerza física inexplicable y una aversión total a lo sagrado (oraciones, agua bendita).
Espero que esto te ayude a entenderlo mejor. Quedo a tu disposición por si tienes más dudas.