Todo se reduce a la cita de Favio que recordaron por acá:
"La obra es a partir de querer deslumbrar a tu mamá, a tu papá. Cuando perdiste esa potencia, la obra es nada más que el oficio. Yo ya no quiero deslumbrar a nadie".
Diego la hizo fácil: "Yo juego para vos, mamá". Y así.