Somos una generación que sufrió por su ídolo, nos dolían las críticas. Jamás lo abandonamos, aún si teníamos que discutir con seres queridos que no lo valoraban.
La recompensa más grande no son los títulos. Es que haya decidido regalarnos hasta la última gota de su fútbol.
2 más y nos vamos, capitán.
Sin importar lo que pase, fuiste el viaje más hermoso de toda mi vida.
Siempre supe que esto también era parte del camino. Pero nunca voy a estar lista.