Ahora es 200 veces más chico. Menos clásicos, menos libertadores, menos uruguayos y menos gente. Traicionó a sus compañeros, al DT y a más de la mitad del país. Quedará en su consciencia.
Gracias por el respeto
Gracias por el amor
Gracias por volver a intentarlo
No nos va a alcanzar la vida para agradecer todo lo que nos diste.
Gracias por todo Miguel