Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí y oyó mi oración.
Fueron muchas noches sin dormir por estudiar, de nervios por el resultado de un parcial , dias de sin sabores, de alegrías unicas pero siempre estuvo la certeza de que la espera valía la pena. Hoy doy gracias a
#ColombiaDecide2026
⚡️🕊️ él grado de preparación no se improvisa, oyendo las intervenciones de 🕊️ queda claro su nivel de conocimiento en el tema de la salud.
Lo escuché en misa 🧏🏿 💒
“Hay que madurar en la FE para llegar al sacramento del matrimonio”
No es la edad, es darle mejor de uno en los momentos difíciles, es el compromiso de amar a una sola persona y querer compartir la vida con ella…
Córdoba tiene todas las eliminatorias y amistosos de la selección colombiana de estar afinando la puntería. Si así va definir en el mundial, apague y vámonos
¡Feliz Fiesta de San José, modelo de padre y esposo!😇🤎
Hoy, 19 de marzo, la Iglesia Católica celebra la ‘Solemnidad de San José, esposo de la Virgen María’.
José, por designio divino, ocupa un lugar central en la fe católica, ya que Dios le concedió el privilegio y la bendición de estar al lado de la Virgen María y, junto a Ella, criar a su Hijo, esperanza de la humanidad. En su divino designio, Dios Padre le encomendó a José la ‘labor’ más importante: ser cabeza de la Sagrada Familia.
San José ha recibido innumerables patronazgos. El más importante de ellos es el que ejerce sobre toda la Iglesia: el Beato Papa Pío IX proclamó a San José “Patrono de la Iglesia Católica”. Y es que José fue el custodio de la semilla misma de la Iglesia, el hogar de Nazareth.
Por otro lado, quien fuera Padre de Jesús en la tierra es también el ‘santo patrono de la buena muerte’, un patronazgo quizás menos conocido, pero que también vale la pena tener presente.
Quiso Dios que el amor del corazón de José de Nazareth se volcara sobre María al punto de elegirla como esposa. Ese amor que Dios inspiró se fue perfeccionando poco a poco a lo largo de la vida adulta del santo, incluso en momentos muy difíciles, llenos de incertidumbre, en los que tuvo que aferrarse a la Providencia.
Dice la Escritura que el ángel le habló en sueños a José, Varón Justo: "José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, pues lo que en ella ha sido concebido es obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados" (Mt. 1, 20-21).
Así, el humilde carpintero se vio impulsado a abrirse paso a través de un mar de dudas, acogiéndose con confianza a la gracia divina. José, una vez de la mano del que todo lo puede, no miró más atrás.