destino que Nyx mencionó le quería con apego, pese a patearle de otras maneras.
"¿Te sorprendería...
Si te dijese que el primer trébol que tomo con mi mano, siempre sin mirar, es de cuatro hojas?"
Diría, tomando una de esas fresas con delicadeza, arrancándola de su tallo.
"Sigo el destino, Nyx...
Busco el camino que me enseñe mi propósito, algún día."
Aún tenía que descubrirse, quien era, qué debía hacer...
Era alguien perdido, que aceptaba el hecho..
No tenía prisa, pues aquella presencia ajena le transmitía calma.
Sabía de sobra que ese
aura de misterio probablemente tenía poder para respaldarla, pero...
No había ningún tipo de enfrentamiento posible en su cabeza.
"Tendré que actuar como su catador, no sea que no fuesen comestibles..."
Bromeó, ya que Synne tenía total confianza a todo lo contrario, pues ese