Estar cerca del mar es como respirar más despacio.
Como si cada ola te quitara un poco de peso del pecho.Como si todo, por un rato, doliera un poco menos.
Estar cerca de los tuyos es otro tipo de calma.
Esa que no se nota hasta que falta.
Esa que te salva con solo una mirada, un “¿cómo estás?” que de verdad lo pregunta.
Tener cerca a las personas que te hacen el día más fácil no se agradece lo suficiente.
Las que te entienden sin decir mucho.
Las que aparecen con un café, una risa, o el silencio justo.Las que hacen hogar aunque estés en medio del caos.
Y luego están ellos.Tus padres.Que con una llamada se vuelve todo un poco más claro.Con un “te quiero” se alinean los días.
Aunque no lo digan tanto, aunque cueste, aunque pase el tiempo.
Estar cerca es más que una distancia. Es estar para quedarse.
Y ojalá no se nos olvide nunca cuidar de eso.