Ojalá el próximo presidente de Boca odie a los jugadores. Que los trate como caca. Que los multe, que los exponga, que les haga poner la cara, que les pague en cuotas, que les mexicanee las comisiones y los premios, que le pague a la barra para que los puteen.
Pienso votar al que prometa eso.
Emociona lo que le chupa todo un huevo a Paredes. Ya tiene la cabeza en cómo le va a hacer la pajita a Messi y cuantos caramelitos sugus sabor pija van a comerse con De Paul en Estados Unidos.