Yo insisto en que Petro es un crack de las comunicaciones.
A Duque le hicieron la vida cuadritos por el escándalo de corrupción de Centros Poblados.
En cambio los escándalos de Petro se olvidan facilito porque él siempre da de qué hablar.
Jamás se me va a olvidar que mientras estalló el escándalo de la UNGRD, lo vimos en Panamá con la moza.
¿En serio ustedes creen que él salió agarrado de la mano con otra persona sin la menor intención de provocar un escándalo mediático y desviar la atención de los titulares?
Ojalá Petro se dedicara a crear un diplomado sobre cómo engañar incautos y dejara la política en paz.
Los Con Ánimo de Ofender:
Le pegan un tiro en la cabeza a Miguel Uribe: jijijijajaj hagamos chistes.
Amenazan a Culotauro: SOS nos están matando. Perdí mi país, mi familia y mis amigos…
1, 2, 3 por esa victimización.
Solo les digo una cosa:
La gente no se jode pagando impuestos para que se los gasten en wiskey, aguardiente y estupideces.
¿No les gusta que los pongan en evidencia? Es sencillo, no malgasten.
Vini Jr en la @ChampionsLeague
⚽ 32 goles
🎯 30 asistencias
🏆 2 títulos (gol en ambas finales)
Más goles que Ronaldo Nazario, Luis Suárez y Wayne Rooney. Más asistencias que Andrés Iniesta y Cesc Fábregas. Más títulos que Neymar Jr.
Creo que sé por qué la gente lo odia
Opinión impopular: lo de Vinicius me parece inaceptable, que un tipo que factura más de 20M por temporada, jugando en el mejor club del planeta y candidato al balón de oro, se deje afectar de esa manera por un insulto racista.
Bre-B va a durar lo que dura un merengue en la puerta de una escuela
Bre-B fue una buena decisión. Una billetera digital pública, gratuita, diseñada para formalizar pagos pequeños sin fricciones ni comisiones. Una política de inclusión financiera útil, concreta y bien pensada. Y eso ,justamente eso, es lo que este gobierno no sabe sostener.
El Ministerio de Hacienda está a punto de firmar un decreto para imponer una retención en la fuente del 1,5 % a los pagos realizados por medio de Bre-B, Nequi y demás billeteras digitales. La medida se presenta como un intento de “nivelar la cancha” frente a las tarjetas de crédito, pero su verdadero objetivo es uno solo: recaudar.
La necesidad desesperada de ingresos está llevando al gobierno a minar su propio ecosistema de innovación. Y lo más grave: lo está haciendo a costa de quienes no pueden defenderse. Porque los pequeños comercios , aquellos que tienen márgenes de utilidad diaria entre el 3 % y el 7 %, no están en capacidad de soportar un recorte del 1,5 % por cada transacción. Eso equivale, en la práctica, a perder entre un 20 % y un 50 % de su rentabilidad diaria.
La retención que se propone no discrimina por tamaño, ni por capacidad contributiva, ni por régimen. Y en muchos casos se aplicará a personas que no están obligadas a declarar renta, ni ICA, ni que saben cómo gestionar un RUT. Para ellos, la “retención” se convierte en un saldo a favor que jamás se recupera. Un dinero atrapado en la DIAN. Congelado. Inútil.
En lugar de ampliar la base usando tecnología, el gobierno opta por desincentivarla. La inclusión digital pierde atractivo. El efectivo vuelve a ganar terreno. Las plataformas tendrán que rediseñar sus sistemas para calcular, reportar y descontar, encareciendo la operación. Y todo por una urgencia fiscal mal enfocada.
Ya ocurrió algo similar en Brasil: bastó el rumor de una retención sobre el sistema Pix para que su uso cayera en 22 %. Allá el presidente tuvo que salir a desmentirlo. Aquí, en cambio, se aprueba sin medir consecuencias. Sin entender que lo digital necesita confianza, no castigos.
Esto no es una política tributaria. Es una contradicción de Estado. El mismo gobierno que creó Bre-B lo está ahogando por ansiedad fiscal. Porque cuando se gobierna con desespero, hasta lo que sirve se convierte en obstáculo.
Bre-B va a durar lo que dura un merengue en la puerta de una escuela.
No por el mercado. Por el propio gobierno que la sabotea.
Ese fallo es un buen ejemplo para diferenciar la Common law y el Derecho Latino. Mientras en el common law te leen un fallo en cinco minutos, en el Latino necesitan tres días, media botella de Whisky y 75000 palabras sacadas del medioevo que nutren el ego de quien emite el fallo.