El Gobierno nacional desconoció su compromiso de acercar una propuesta de pago en la audiencia de hoy en la Corte Suprema por los más de $2,3 billones que nos adeuda ANSES. Por ese motivo, dimos por terminada la etapa de conciliación y decidimos avanzar por la vía cautelar.
Así es como construyen el superávit, negando el pago a los jubilados, a las universidades y a las provincias. En el caso de la Provincia de Buenos Aires, la deuda asciende a más de $22 billones, entre lo que han dejado de transferir y la pérdida de recaudación. No son números pequeños, equivale a la mitad de nuestro presupuesto anual.
Vamos a seguir reclamando esos fondos porque no son de un Gobernador, le corresponden al pueblo bonaerense.
A un año del fallo contra Cristina
Un año atrás se consumó una enorme infamia a la vista de todos: la condena de Cristina dictada por sectores del Poder Judicial tan alejados de la Justicia como cercanos al poder real.
Cristina fue víctima de una larguísima persecución que desembocó en una condena arbitraria, desprovista de pruebas y por supuestos hechos que ni siquiera estaban entre sus competencias, usando un argumento jurídicamente absurdo: “no podía no saber”. Persiguen también a su familia y alimentan un clima de odio y violencia que tuvo su expresión más salvaje en el intento de asesinato que sufrió. A casi cuatro años del atentado, la investigación sobre quiénes lo planificaron, financiaron e instigaron brilla por su ausencia.
Los mismos intereses que impulsaron la persecución contra Cristina son los que hoy sostienen un modelo económico que destruye la industria nacional, pulveriza salarios y jubilaciones, recorta derechos sociales y laborales, y concentra la riqueza en cada vez menos manos. Todo esto ocurre mientras el presidente alimenta todos los días el odio y ataca los fundamentos sociales de nuestra democracia.
A un año de aquel fallo, ratificamos lo que verdaderamente no se puede no saber: Cristina es inocente y continúa injustamente detenida. Frente a cada injusticia y cualquier intento de disciplinar al campo popular, tenemos la obligación de defender la democracia y el derecho de nuestro pueblo a vivir dignamente, en una Argentina más justa.