tengo una relación muy intensa con la música. La llevo a todos lados conmigo, en todos mis estados, en cada momento, en reuniones sociales y en soledad. Pase lo que pase, necesito que haya música. Es el refugio artístico más genuino que existe en mi vida.
Siempre me va a impresionar de los recitales el hecho de cantar a los gritos con miles de personas las canciones que uno escucha en la calle, en el colectivo o en su casa en la absoluta soledad. Qué hermosura cuando te das cuenta que pertenecés a algo mucho más grande que vos.
Me gusta ir por la vida con esa sensación de que voy a poder, que todo va a estar bien, de que aunque ahora no lo pueda ver, todo va a salir bien.
Me gusta creer que la suerte está de mi lado, me gusta creer que tengo el poder de crear el futuro que tanto sueño.
Confío en mí.