La postura. Si el atacante cambia de dirección, se bloquea con el otro pie. Que no vaya por dentro porque puede hacer más daño. Elemental, y se sigue corrigiendo en la élite.
Ya lo dijo el mítico Johan Cruyff: “El fútbol consiste básicamente en dos cosas. Primera: cuando tienes la pelota, debes ser capaz de pasarla correctamente. Segunda: cuando te pasan la pelota, debes tener la capacidad de controlarla. Si no la controlas, tampoco puedes pasarla”.