Vamos a explicar esto otra vez con la mayor paciencia posible, especialmente para quienes realmente están interesados en discutir la evidencia científica seriamente, con sus aportes y limitaciones (que toda evidencia las tiene)
A ver:
1. La evidencia internacional sobre el impacto de los impuestos saludables en la reducción del consumo de bebidas azucaradas y productos ultraprocesados es consistente y robusta. Partamos de eso. Y esto es particularmente relevante porque la segunda parte de la cadena causal (mayor consumo de estos productos → mayor riesgo de obesidad y otros eventos adversos en salud, o menor consumo menor riesgo) ya está ampliamente documentada hace décadas en estudios de cohortes.
Por eso, demostrar que una política reduce su consumo constituye ya evidencia de alto valor para Salud Pública, aun cuando no todos los estudios puedan observar aún directamente la secuencia causal completa hasta los desenlaces clínicos finales.
Más coquito:
Si yo sé que a (el impuesto) lleva a b (reducir consumo), y yo ya sabía mucho antes que b lleva c (reducción del riesgo en salud), es esperable que a impacte c (precisamente vía b).
Existe, entonces una fuerte plausibilidad biológica y epidemiológica de toda la cadena causal porque esa segunda parte de la cadena causal ya es bien conocida, incluso con más detalles al interior se conocen sus mecanismos.
La causalidad en Epidemiología no es algo sencillo.
2. Y sin embargo, ya la evidencia longitudinal que ya permite reconstruir la secuencia completa : impuesto → cambios en consumo → cambios en factores de riesgo → reducción de eventos en salud, también está comenzando a aparecer recientemente. Uno de los desenlaces en los que ya se han observado efectos es sobre el índice de masa corporal, que a su vez constituye un predictor importante de múltiples eventos en salud.
Varios hemos compartido previamente esos estudios.
Esta evidencia es necesariamente más reciente. Los estudios longitudinales (estudios de cohorte) requieren tiempo de seguimiento largos para estudiar isto, ya que, el periodo etiológico o de inducción entre una modificación de la exposición y la aparición o prevención de enfermedades crónicas puede extenderse durante años, e incluso décadas.
Pretender disponer inmediatamente de evidencia sobre desenlaces finales desconoce cómo se genera la evidencia epidemiológica de enfermedades crónicas.
3. Por supuesto que Colombia debe producir su propia evidencia y evaluar rigurosamente los impactos de estas medidas. Esa evaluación es necesaria y debe hacerse (ese fue el llamado que hace @asocepic (ver segundo post) y del @ColegioMedicoCo)
Pero los resultados de estos estudios, particularmente sobre desenlaces crónicos, tomarán años por las mismas razones expuestas anteriormente.
Muchas decisiones de Salud Pública se adoptan y se mantienen inicialmente con base en evidencia internacional sólida, precisamente porque esperar décadas para disponer de evidencia local sobre toda la cadena causal puede significar posponer intervenciones potencialmente beneficiosas. Esto no reemplaza la evaluación nacional, la hace indispensable como siguiente paso. Esa evaluación requiere una inversión importante y debe hacerse con rigor.
4. Finalmente, nadie debería plantear que los impuestos saludables son una intervención aislada o suficiente. Deben formar parte de un paquete mucho más amplio de políticas de Salud Pública.
También debe evaluarse cómo funciona en un contexto dado.
Hay más medidas, pero tampoco puede sobreestimarse el papel de lo meramente “educativo”, como si las elecciones alimentarias de la gente ocurrieran en el vacío. Una política seria contra la obesidad debe actuar sobre los determinantes estructurales de una sociedad obesogénica: precios, disponibilidad, publicidad, entornos alimentarios y demás condiciones que moldean las decisiones individuales.
Ver comunicado de @asocepic en segundo post.
¿Tienen dudas?
Consulten a las sociedades científicas.
Vamos a explicar esto otra vez con la mayor paciencia posible, especialmente para quienes realmente están interesados en discutir la evidencia científica seriamente, con sus aportes y limitaciones (que toda evidencia las tiene)
A ver:
1. La evidencia internacional sobre el impacto de los impuestos saludables en la reducción del consumo de bebidas azucaradas y productos ultraprocesados es consistente y robusta. Partamos de eso. Y esto es particularmente relevante porque la segunda parte de la cadena causal (mayor consumo de estos productos → mayor riesgo de obesidad y otros eventos adversos en salud, o menor consumo menor riesgo) ya está ampliamente documentada hace décadas en estudios de cohortes.
Por eso, demostrar que una política reduce su consumo constituye ya evidencia de alto valor para Salud Pública, aun cuando no todos los estudios puedan observar aún directamente la secuencia causal completa hasta los desenlaces clínicos finales.
Más coquito:
Si yo sé que a (el impuesto) lleva a b (reducir consumo), y yo ya sabía mucho antes que b lleva c (reducción del riesgo en salud), es esperable que a impacte c (precisamente vía b).
Existe, entonces una fuerte plausibilidad biológica y epidemiológica de toda la cadena causal porque esa segunda parte de la cadena causal ya es bien conocida, incluso con más detalles al interior se conocen sus mecanismos.
La causalidad en Epidemiología no es algo sencillo.
2. Y sin embargo, ya la evidencia longitudinal que ya permite reconstruir la secuencia completa : impuesto → cambios en consumo → cambios en factores de riesgo → reducción de eventos en salud, también está comenzando a aparecer recientemente. Uno de los desenlaces en los que ya se han observado efectos es sobre el índice de masa corporal, que a su vez constituye un predictor importante de múltiples eventos en salud.
Varios hemos compartido previamente esos estudios.
Esta evidencia es necesariamente más reciente. Los estudios longitudinales (estudios de cohorte) requieren tiempo de seguimiento largos para estudiar isto, ya que, el periodo etiológico o de inducción entre una modificación de la exposición y la aparición o prevención de enfermedades crónicas puede extenderse durante años, e incluso décadas.
Pretender disponer inmediatamente de evidencia sobre desenlaces finales desconoce cómo se genera la evidencia epidemiológica de enfermedades crónicas.
3. Por supuesto que Colombia debe producir su propia evidencia y evaluar rigurosamente los impactos de estas medidas. Esa evaluación es necesaria y debe hacerse (ese fue el llamado que hace @asocepic (ver segundo post) y del @ColegioMedicoCo)
Pero los resultados de estos estudios, particularmente sobre desenlaces crónicos, tomarán años por las mismas razones expuestas anteriormente.
Muchas decisiones de Salud Pública se adoptan y se mantienen inicialmente con base en evidencia internacional sólida, precisamente porque esperar décadas para disponer de evidencia local sobre toda la cadena causal puede significar posponer intervenciones potencialmente beneficiosas. Esto no reemplaza la evaluación nacional, la hace indispensable como siguiente paso. Esa evaluación requiere una inversión importante y debe hacerse con rigor.
4. Finalmente, nadie debería plantear que los impuestos saludables son una intervención aislada o suficiente. Deben formar parte de un paquete mucho más amplio de políticas de Salud Pública.
También debe evaluarse cómo funciona en un contexto dado.
Hay más medidas, pero tampoco puede sobreestimarse el papel de lo meramente “educativo”, como si las elecciones alimentarias de la gente ocurrieran en el vacío. Una política seria contra la obesidad debe actuar sobre los determinantes estructurales de una sociedad obesogénica: precios, disponibilidad, publicidad, entornos alimentarios y demás condiciones que moldean las decisiones individuales.
Ver comunicado de @asocepic en segundo post.
¿Tienen dudas?
Consulten a las sociedades científicas.
El post de Julián, que dice la verdad, no llega todavía a 1k likes. El de Briceño seguro llegará a 10k con facilidad. Y tendrá los micrófonos de la radio para exponer sus mentiras. Y la televisión. Y un ejército de gente que lo replica. Así es muy difícil.
@Rodrigo_Lara_ y @CarlosAmayaR la situación NO está bajo control. Las llamas se acercan al casco urbano. Hay lugares donde NO ha llegado ni un bombero, ni Defensa Civil, ni una sola descarga de agua sobre los focos activos. Mientras desde el Gobierno se dice que todo está controlado, la gente se está defendiendo sola.
Así está Buenos Aires, una de las capitales mas grandes del mundo. Completamente apagada por el desastre del modelo que hoy gobierna la Argentina. Multiplicaron las tarifas y destruyeron el servicio.
🔴Atención: Las principales cadenas de televisión de Estados Unidos dejarán de cubrir de forma conjunta los actos públicos del presidente Donald Trump, en una muestra de solidaridad con CNN, MS NOW y Politico, que fueron vetados en los últimos días por la Casa Blanca.
https://t.co/dbgEKCSbFX
El Chocó se rebota, piden soluciones,no hay energía,no hay agua,no hay gas, están sin techo y la ayuda de Abelardo fue enviarles el ESMAD .
Filipichín Gringo, deje de bailar, de jartar, de fumar y dediquese a gobernar.
@elespectador@tatiris145 Hay corrupción en los medios y Felipe Zuleta es un caso. Así les duela, hay jueces que frenaran al ignorante e incapaz Abelardo.
“No se puede gobernar un país sometido al imperio de los jueces, cuando más de 13 millones de colombianos votamos por De la Espriella”: Felipe Zuleta Lleras 🔗👇 https://t.co/zIy0hkbqRT
Entre 2012 y 2018 los gobiernos de turno hicieron CERO (0) subastas de energía, ninguna subasta en dicho periodo. La razón, se confiaron en la entrada de Hidroituango, de allí viene el rezago de energía.
Mientras tanto, durante el gobierno de @petrogustavo se hicieron 3 subasta de energía y se agregaron más de 4000MW al sistema, la gran mayoría energía limpia.
Hablemos de la situación energética con datos, no con discursos.
🌹⚖️🇩🇪
¡La izquierda ganó en Berlín!
Bofetada a los neo nazis de Alemania (y de Colombia también)
Ganó proponiendo vivienda pública, límites a las grandes constructoras y a los arriendos.
Si la izquierda gana, gana la vida. 🫰🏼🌸 y derrota al odio y la mentira. Aquí también lo haremos.
Elif Eralp, alemana de origen turco lideresa de Die Linke, podría ser la nueva alcaldesa.
Me tiene mamada ese cuento de la "familia tradicional", la mayoría con moza o sino culiando a escondidas de sus esposas con otros hombres, abandonan a la mujer en el embarazo, no barren, no limpian una mierda y aparte les tienen que cocinar todos los días. Marica ya.
El sectarismo de este gobierno nos sigue costando nuestro lugar en el mundo. Retirar la candidatura de la jurista Carolina Olarte Bácares a magistrada de la CPI es un zarpazo de pequeñez política. Anteponen el sesgo ideológico a la altura diplomática y a la defensa de los derechos humanos.