El fútbol mundial es cada vez más parejo. Ya nadie se saca grandes diferencias. Si bien es cierto que la historia pesa, más temprano que tarde habrá un nuevo campeón mundial.
Entre el último partido como jugador de Maradona y el debut de Messi pasaron solamente 7 años. Ser argentino es realmente un privilegio, estamos condenados a la genialidad.
Viene de una lesión y se lo ve bajo de confianza (sale menos a descolgar centros) necesita urgente el arco en 0. Es un pilar fundamental en este equipo.