Roban 6.000 millones de litros de agua y no sólo no les pasa nada, sino que la Junta de Andalucía del PP los legaliza.
Prueba tú a robar un jamón en Mercadona y verás lo que pasa.
Y por cosas como esta, la única respuesta a lo de la "guerra entre hermanos" y lo de "ambos bandos hicieron cosas malas", es una patada en todos los dientes.
Me gustaría visibilizar mi situación.
He pasado por 4 cánceres, el último de páncreas. La quimio ya no m la puedo dar.Necesito inmunoterapia como uso compasivo o ensayo para Lynch.
Me gustaría conseguir algún día que #sindromedelynch fuera trending topic.
Retuiteáis? Si 👇
No creo que me equivoque si afirmo que el 99% de la población mundial solo queremos vivir en paz y armonía, tener lo suficiente para vivir sin pasar hambre ni frío y compartir nuestra vida con nuestros seres queridos.
Pero el 1% más rico y poderoso se empeña en no dejarnos.
Lo he explicado una y mil veces, pero sigo viendo a políticos (gente que debería pensar si sabe de lo que habla antes de hablar) mezclar conceptos físicos y técnicos básicos delante de un micrófono.
Así que, una vez más:
Las etiquetas ambientales de la DGT y las restricciones de acceso en Zonas de Bajas Emisiones no se diseñaron como una herramienta para “combatir el cambio climático”, sino como un instrumento de gestión de la calidad del aire urbano.
En unas declaraciones recientes se mezclaban restricciones a vehículos diésel con el cierre de centrales térmicas, preguntando demagógicamente si “eso iba a cambiar el clima”.
Y no: son cuestiones distintas, aunque ambas formen parte de políticas medioambientales.
Las restricciones que algunos (no todos) automóviles diésel tienen en determinadas zonas de grandes ciudades españolas se basan en criterios técnicos ligados a normativa Euro, es decir, a sus emisiones de contaminantes locales como:
- Óxidos de nitrógeno (NOx, especialmente NO₂)
- Partículas en suspensión (PM10 y PM2.5)
En lenguaje llano: gases y partículas microscópicas que afectan directamente a la calidad del aire que respiramos en ciudad.
Existe evidencia científica sólida que demuestra que la exposición prolongada a concentraciones elevadas de NO₂ y partículas finas está asociada a:
- Asma y enfermedades respiratorias crónicas (EPOC)
- Enfermedad cardiovascular
- Ictus
- Cáncer de pulmón
- Mortalidad prematura
Por eso la calidad del aire urbano es un asunto de salud pública, no de ideología.
España ha tenido durante años superaciones de los límites legales de NO₂ en varias ciudades, lo que ha derivado en procedimientos de infracción abiertos por la Comisión Europea y riesgo de sanciones económicas si no se adoptaban medidas correctoras.
En este contexto surgen las restricciones progresivas a vehículos más antiguos, que estadísticamente emiten más NOx y partículas.
Conviene recordar además que muchos vehículos diésel modernos (Euro 6) cuentan con etiqueta C y no tienen restringido el acceso general a la mayoría de ZBE actuales.
Por tanto, el criterio técnico que determina qué vehículo puede entrar o no en determinadas zonas urbanas se basa principalmente en sus emisiones de contaminantes locales (NOx y partículas), no en sus emisiones directas de CO₂.
Otra cuestión distinta es que las Zonas de Bajas Emisiones estén recogidas dentro de la Ley 7/2021 de Cambio Climático y Transición Energética, lo que las integra en una estrategia medioambiental más amplia. Pero el parámetro técnico de discriminación entre vehículos responde a estándares de calidad del aire urbano.
En resumen:
Las restricciones de acceso a vehículos más antiguos en determinadas zonas urbanas no se diseñaron para “modificar el clima”, sino para reducir la concentración de contaminantes atmosféricos que afectan directamente a la salud de quienes vivimos en esas ciudades.
Confundir ambos planos (contaminación local y cambio climático global) no ayuda a mejorar el debate público.
Y si hablamos de políticas ambientales, hablemos con rigor técnico.
Admiro fervientemente a esa gente que ha renunciado voluntariamente a hacerse millonaria, y que se gana la vida modestamente vendiendo cursos en los que enseñan a hacerse millonarios a los demás.