Max no era un adorno.
Ni un regalo “lindo”.
Era una vida.
En la historia se ríen…
pero en la realidad, muchos perros pagan el precio de un cariño temporal.
Un perro no es un juguete.
Siente, recuerda y ama de verdad.
Si vas a llevar uno a casa, que sea por compromiso… no por impulso.
Porque ellos no necesitan dueños perfectos, sino humanos presentes. 🐾��