Ayer, Liam, de cinco años, y su papá Adrian fueron liberados del centro de detención de Dilley. Los recogí anoche y los acompañé de regreso a Minnesota esta mañana.
Liam ya está en casa. Con su gorra y su mochila.
Gracias a todos los que exigieron la libertad de Liam. No nos detendremos hasta que todos los niños y sus familias estén en casa.