Defender la alegría
De La Pintana al mundo
Entre Valpo y Madrid.
Dejad que la perrería ladre...
Aquel que este libre de pecado... apúrese, queda poco tiempo
Hay que enterrarse para volver a brotar
Sepultado bajo tierra y estiércol se resucita
Todos pueden caer
Hay algunos que rebotan
Si les cortan las piernas, vuelan
Si les cortan las alas, imaginan...
Hoy es primavera
Creer es crecer
Sea cual sea el resultado en Perú lo cierto es que América Latina está tan polarizada que son competitivos candidatos como De la Espriella un abogado de paracos, Fujimori hija de un dictador que reivindica, Kast defensor de Pinochet, o un brotado con motosierra. Mucho que pensar.
Vcs já pararam pra pensar que o atleta negro americano Jesse Owens entrou mais fácil na Alemanha Nazista para disputar as Olimpíadas de 1936 do que o atacante iraquiano Aymen Hussein para disputar a Copa de 2026 nos EUA?
Irán es el único equipo de los 48 del Mundial al que EEUU prohíbe quedarse en su territorio antes o después de cada partido.
Llegas el día del partido. Juegas. Y esa misma noche, de vuelta a México.
Sois una mafia @FIFAcom
“Yo ya no puedo cumplir
Hazañas que prometí
Solo seguir cantando
La traición duele hacia atrás
No sabés cuándo comienza
Un ángel sonso, amateur
Me condenó al paraíso
Solo me falta saber
La fecha y el lugar
Y allí iré cantando” 🖤
Van desapareciendo los últimos rastros del ICTUS y La Manivela.
Las nuevas generaciones jamás sabrán que Chile fue, durante unas décadas del s XX, un país de una modernidad alucinante.
Tal vez el registro más antiguo que se conserva de Julio Jung en nuestra TV.
Cantando en el programa 120 kilómetros por hora de TVN a inicios de los 70.
La última carta del Indio
Hay un ruido de platos vacíos en la Argentina.
Un sonido áspero.
Como ascensores cayendo dentro de hospitales apagados.
Como tizas partidas sobre pizarrones gastados en escuelas que ya no llegan a fin de mes.
Y mientras desde arriba venden épica financiera con sonrisa televisiva, abajo la realidad mastica gente.
Los jubilados cuentan monedas como si fueran balas sobrevivientes de una guerra perdida.
Les licuaron la vida despacito.
Primero los remedios.
Después la comida.
Después la dignidad de tener que elegir entre calefacción o un paquete de arroz.
Y todavía aparecen predicadores del ajuste diciendo que el sufrimiento “era necesario”.
Como si el hambre fuese una materia universitaria.
Como si ver ancianos revolviendo descuentos fuera parte del equilibrio fiscal.
Los laburantes tampoco llegan.
El sueldo dura menos que un semáforo en verde.
El consumo se desplomó porque ya no se compra: se sobrevive.
La heladera parece un teatro abandonado después del saqueo.
Y en las calles hay persianas bajas como párpados cansados.
Construcciones detenidas.
Fábricas respirando por tubos.
Comercios vacíos donde antes había ruido de monedas y olor a pan caliente.
La recesión avanza como hollín pegado detrás de las paredes.
Silenciosa.
Espesa.
Entrando en las casas mientras algunos influencers del mercado festejan numeritos como si la economía fuera un videojuego sin cadáveres.
También le metieron motosierra a la educación y a la salud.
Universidades asfixiadas.
Hospitales universitarios peleando por insumos básicos.
Docentes agotados enseñando entre ruinas presupuestarias y techos que lloran goteras.
Pero en la televisión hablan de libertad.
Siempre libertad.
Aunque millones estén cada vez más presos del miedo, de las deudas, de la angustia de perder el trabajo.
Y entonces aparece el gran truco del circo:
hacerte creer que la crueldad es valentía.
Que insultar es gobernar.
Que destruir es sincerarse.
Que el ajuste sobre los cuerpos cansados del pueblo es una especie de purificación divina.
Hay fanáticos aplaudiendo el incendio mientras el humo les entra por debajo de la puerta.
Gente defendiendo verdugos porque aprendieron a odiar más de lo que aprendieron a pensar.
Y lo más oscuro no es el personaje delirante que grita desde el escenario.
Lo verdaderamente oscuro es una sociedad agotada, partida, furiosa…
que empezó a normalizar que le rompan el alma a los más débiles mientras le llaman “cambio” al derrumbe.
La Argentina no se está quedando sin plata solamente.
Se está quedando sin alma.
Sin paciencia.
Sin futuro.
Y cuidado…
porque cuando un pueblo ya no siente el dolor del otro,
el monstruo deja de gobernar desde arriba.
Empieza a vivir adentro de todos.
INDIO
Una multitud se autoconvocó en Plaza de Mayo para homenajear al Indio Solari.
El régimen de Milei no sabe cómo abordar la situación y ahora intenta ofrecerle Tecnópolis a la familia para el velatorio, luego de haberle negado el Congreso.
Los libertarios quedaron descolocados.
El Indio fue ese argentino que juntó más gente en Olavarría, provincia de Buenos Aires, que Freddie Mercury en el Rock in Rio y los Beatles en Nueva York.