Los turcos hicieron que se expulse a Almiron, hicieron que se sancione a Chipi Vera, y ahora quieren que se sancione a Mati Galarza por agarrar el reloj y devolverselo al arbitro.
Estamos ante probablemente el país más puto de la historia.
Otra vez dos rojas perdonadas en una misma jugada.
Patada por detras abajo y agresión arriba con la mano.
Está claro que juegan con otras normas, lo saben y se aprovechan de ello.