Me comenzó a hablar ayer y hoy me puso: “como amaneciste, mi amor?”
Le respondí “bien mi vida, y vos?”
Entre bandidos nos reconocemos. Comenzó el juego, que gane el mejor.
Vi un texto que decía: "No hablo mal de la gente que alguna vez amé, pero seré honesto sobre lo que yo viví. Y si eso les molesta, entonces tal vez debieron portarse mejor conmigo." Y estoy completamente de acuerdo.