Todo lo que hoy te duele, mañana te va a hacer más fuerte. Podés estar triste, pero te prometo que mañana vas a estar mejor, vas a mirar atrás y vas a sonreír porque vas a saber que todo lo que parecía terrible al final no era para tanto.
La fe nos da la capacidad de mirar con esperanza los acontecimientos de la vida, y nos ayuda a aceptar también las derrotas y los sufrimientos sabiendo que el mal nunca tiene la última palabra.