Con elegancia saca un pañuelo fino del bolsillo de su abrigo para secar laa lágrimas de la pequeña
— Vamos, vamos, ya está ~ No tienes motivos para llorar —
—Aprender. . . Mh. . . He aprendido muchas cosas si.
Asiente suave, estuvo observando a los demonios, la ropa, comportamientos. . . Aunque ella también estuvo desaparecida.