Michel Boladinga no es ningún brujo. Es una figura del fútbol congoleño y una voz con discurso político, panafricanista y antirracista. Reducirlo al estereotipo de la “brujería” no solo borra su trayectoria, sino que reproduce prejuicios racistas sobre los africanos negros.
El venezolano es espiritualmente chavista, por eso no pueden darse cuenta de que apoyan siempre a los candidatos de otros países que más se parecen a Hugo Chávez
LOS “ERRORES” DE LA CAMPAÑA
En plena discusión sobre los resultados electorales y el escrutinio, el aparato mediático y algunos “analistas” critican los “errores” de la campaña, y se difunden interpretaciones malintencionadas sobre mi equipo de colaboradores, algunos de quienes ya están siendo amenazados.
Quien tenga que hacer reclamos por cómo se dirigió la campaña, bien puede dirigirlas a mí; único responsable de eventuales desaciertos.
Desde el comienzo lo dejé claro. No iba a transigir con la política fácil de tratos inescrupulosos, marketing de imagen y demagogia barata. Lo siento: para mí son importantes los votos, pero también cómo se consiguen.
Así que si se busca responsable, aquí estoy para asumir lo que se deba.
Pero, más allá de esos exámenes superficiales está la cuestión de fondo. Esta es una jugada muy oportuna, para intentar debilitar las justas alegaciones que hacemos en el escrutinio.
Con esto se pretende además minimizar nuestro resultado. Como si 12’700.000 colombianas y colombianos fueran una insignificante fracción del país.
Nada de eso. Somos una gran fuerza, consciente, organizada y movilizada. No un “error” de campaña.
Petro logro que la izq llegara al poder. Esta vez fueron 9.5 millones en primera y 12.7 millones de votos en segunda, una votación mas grande que la obtenida hace 4 años. No tiene sentido nada de lo que dicen.
Petro enterró a la izquierda. Le quitó la oportunidad de ser poder democrático en Colombia con una presidencia nefasta.
Para los próximos candidatos será muy difícil, o imposible, llegar al poder. O se desmarca de él y se muestra seria y democrática, o jamás tendrá posibilidad.
Uribe cambió la constitución para reelegirse y gobernó con un congreso puesto por los paras pero Andres con gusto lo entrevistó y no vio lo antidemocratico. Ahora sale con estas bobadas. Que desperdicio oir atemporal. A este tipo que no le sale un analisis politico serio.
Nunca a la altura. Ni al principio ni al final.
El único presidente no demócrata desde Rojas Pinilla, una de sus inspiraciones.
Lo recordaremos como el que puso dos banderas por encima de Colombia: la del M-19 y la de su delirante guerra a muerte.
Ahora sí: fuera Petro.
Estoy harto de la quejadera por el “país dividido”. Nuestra polarización no es tan primitiva como creen, no deriva obligatoriamente en genocidio, que los vivimos el siglo pasado.
Nuestra polarización también es un paso previo al consenso y al equilibrio democrático, en estados avanzados incluso a la desestigmatización, muchas veces esa fricción -como en la física- permite el movimiento hacia la madurez política, que no es unanimidad tampoco.
El resultado único de la “polarización” no es gente odiándose y matándose, eso es un margen residual en cualquier país políticamente joven permeado por la violencia del narcotráfico. En una sociedad con periodos de "polarización", la mayoría de la gente vive una experiencia de autodescubrimiento al verse empujada a posicionarse sobre valores fundamentales, a construir sus propios marcos éticos, a negociar matices, a involucrarse y a dejar pellejo en la cerca. Nunca tantos colombianos votaron como ayer.
Por eso es tan fastidiosa esa ansiedad maternalista/paternalista de ver a la polarización como un glitch, por querer "unir" a los colombianos como si tuvieramos las mismas expectativas. Ese bendito afán por unirnos es en realidad un reflejo sordo por apagar la agencia que cada ciudadano es capaz de construir, por pasar a temas menos jartos que no exijan pensar, por entregarse al algoritmo y al entretenimiento.
Cuatro años de izquierda construyeron una fuerza representativa por la que apostaron 12.6M. Hoy, otros 13M apuestan a cuatro años de ultraderecha, todo "bien", eso aportará a la fricción y dejará a unos de sus votantes convencidos y a otros desilusionados. Sin querer minimizar el peligro de un gobierno que prometió destripar y que ahoa recula, en plata blanca serán cuatro años de información nueva.
No le pidan al progresismo en su momento más representativo de la historia que se entregue pasivamente a la dichosa alternancia o que se ponga indulgente por el noble objetivo de "unir al país".
La unidad es una fantasía engañosa. Para mí la selección sigue siendo un símbolo de unidad, solo se politizó el home-kit de 2026, pero si ya perdimos esa batalla habrá que ponerse la alternativa, la de entrenamiento, la del portero, o buscar unidad en símbolos menos edulcorados como la cultura ciudanana o el civismo, o simplemete asumir que lo que nos une es el "apellido" de ser colombianos. Al fin y al cabo debajo de la tricolor cada uno tiene la camiseta de su club.
Mi punto es que en cuatro años se baraja de nuevo y habrá un país más maduro políticamente. Durante siglos hubo desequilibrio, unanimidad y una hegemonía que se sostuvo en demonios y fantasmas que, cuatro años después del primer gobierno de izquierda (información nueva), solo asustan a mezquinos y a esnobs.
Si quieren jugar al paternalismo, piensen que cualquiera que como yo tenga dos -o más- hijos o que se haya criado con hermanos, sabe que aunque tienen el mismo apellido son mundos aparte, a veces incluso la antítesis del otro. Y que ahí está la gracia. Y cuando hay carne, ambos comen carne; cuando hay pollo, ambos comen pollo. Y aunque uno se crea de mejor estrato que el otro, el destino de vacaciones es el mismo, viven en la misma casa y van al mismo colegio. La diferencia es que no se les obliga a sonreír en la foto si uno es extrovertido y otro es parco, no inscribes en tenis al amotriz ni en ajedrez al hiperactivo que disfruta el aire libre, no se los matricula en Derecho si uno quiere ser ingeniero y el otro quiere ser artista.
Dejen a la gente ser. La misión del presidente no debe ser por defecto unir, es darle pollo al que pidió pollo. En cuatro años llegará la cuenta y pediremos de nuevo el menú. De hecho, así sucede silenciosamente hace décadas con la Alcaldía de Bogotá, la ciudad más plural y políticamente madura de Colombia.
Sean alérgicos a la unanimidad, no a la polarización.
3'020.351 millones de votos más obtuvo el candidato Iván Cepeda respecto de la primera vuelta. El único mérito en ese aumento lo tiene la gente que se apropió de la campaña, llamó a sus tías, convenció a sus amigos, hizo canciones. Nadie más.
Desde el 2006, la primera elección que me tocó vivir en campaña y en la que no podía aún votar, con cada elección perdida me he hecho un poquitico más radical.
qué fraude ni qué hptas, sepamos perder y aprendamos a pararnos duro por lo que creemos
es un momento muy triste pero hay medio país que todavía quiere hacer las cosas de otra forma, y no somos sólo números
somos gente creativa, resiliente y seguimos ocupando este país 🖤