Estás cambiando y eso es bueno. Ya no te atraen las mismas personas, lugares o conversaciones. No es arrogancia ni frialdad. Es claridad. Tu alma está afinando su frecuencia y solo lo que resuene con tu crecimiento podrá quedarse.
me preguntaron: "¿por qué es importante ser amable?", les respondí: "porque nunca se sabe quién está de luto, exhausto o apenas resistiendo. Tu amabilidad podría ser la única ternura que sientan hoy".