KAKÁ: "En 2015, mi ex esposa ya no quería estar casada conmigo. Me dijo: 'No estoy feliz, quiero volver a Brasil y no estar casada' y le echó la culpa al matrimonio. Yo jugaba en Orlando y ella quería regresar a Brasil. Hice todo para que el divorcio no ocurriera, porque nos enseñan que el cristiano no se casa para luego divorciarse. Así que dije 'Lucharé tanto como tenga fuerzas para luchar'
"Pero llegó un momento en que ella dijo 'Ya no quiero más, simplemente no quiero'. Firmó los papeles del divorcio y punto final, ahí terminó la historia con dos maravillosos hijos, Me quedé un año soltero, tratando de asimilar la situación, dirigiendo como cristiano y hablando con pastores. Pero entendí que si eres cristiano y buscas al señor está bien, pero si tu cónyuge no quiere, dices amén y te vas en paz. No debes forzar las cosas".
Nunca hemos estado, ni probablemente estaremos, más cerca de lograrla que con este hombre. Quizá nunca lo hagamos o quizá ya va siendo hora. Pero pobre de aquel incapaz de valorar el camino que recorremos gracias a él, nos lleve al destino que nos lleve.
Mis hijas me preguntaron anoche: "Papá, ¿por qué somos del @Atleti y no del Madrid?"
Tienen ocho años.
Les dije: "Porque el Atleti no te promete que vas a ganar"
Mi padre me lo enseñó así. Sin discursos. Con silencio en el sofá cuando perdíamos y un abrazo cuando gan��bamos que valía el doble precisamente porque no era lo normal.
Ser del Atleti es aprender que el valor no está en el resultado. Está en seguir creyendo, en ponerte la camiseta cuando hace frío y encima vas perdiendo dos a cero. En creer aunque no tengas motivos racionales para creer.
Eso no te lo da ningún equipo que gane siempre.
Ahora mis dos hijas llevan la rojiblanca con la misma naturalidad con la que me la puso mi padre a mí. No porque se lo haya impuesto, sino porque lo han visto vivir.
Han visto que a papá se le ilumina algo cuando marca el Atleti y han visto que papá sigue siendo papá cuando no marca.
Eso es lo que quiero que aprendan. Que el orgullo no depende de ganar, que la lealtad no tiene condiciones, que algunas cosas se quieren así, con todo, sin garantías.
52.000 marroquíes pitaron el himno de España en el Vélodrome de Marsella, antes del inicio de la semifinal entre el combinado olímpico de Marruecos y España.
Algunos de esos aficionados usaron punteros lásers para molestar a los jugadores españoles.
¿Entonces eso no era racismo?
Esto es el día a día.
Por suerte, las alarmas suenan y les hemos pillado a la carrera.
A ver si mostrando sus caras conseguimos echar a esta gentuza.
Ha sido en la Farmacia Las Rozas Beauty.
Si alguien sabe su identidad que avise.
🔝Un capitán que ya no sólo mira a su equipo, sino a la ciudad en la que ejerce su profesión.
🗣"Yo al final me voy a ir y lo que quiero es dejar a la Cultural en Segunda división"
🔝Un capitán que ya no sólo mira a su equipo, sino a la ciudad en la que ejerce su profesión.
🗣"Yo al final me voy a ir y lo que quiero es dejar a la Cultural en Segunda división"